Hell Kaiser VOL 1 - Prólogo



Todo tiene un principio...
Saludos soy keitaro-sempai y les traigo Hell Kaiser, espero lo disfruten.

Sinopsis: Las 15 horas de oscuridad, ese es el nombre que recibió el evento más catastrófico registrado por la humanidad, un grupo de extrañas puertas se abrieron alrededor del mundo, y la tecnología dejo de funcionar en ese momento, para empeorar las cosas unas bestias nunca antes vistas emergieron y dieron caza a todo lo que se pusiera en su camino. Cuando todo termino, alrededor de un tercio de la población terrestre había perecido, la humanidad se esmero en recuperarse de la tragedia, pero es ahora que los niños nacidos durante ese fatídico suceso han demostrado la capacidad de traer al mundo una vez más a las infames criaturas que azotaron la tierra. Como si fuera poco, tras 15 años desde el suceso, aparece un joven proclamándose "El Emperador".

Hell Kaiser VOL 1 – Conozcan al Emperador



Prólogo - Parte 1 - Las 15 horas de oscuridad
En los últimos siglos la humanidad ha crecido más y más dependiente de su tecnología, la clave de su éxito como especie. Pero en el apogeo de su civilización global, unas extrañas puertas se abrieron alrededor del Planeta Tierra, 14 de ellas repartidas en distintas partes del mundo, a través de ellas emanaba un extraño fenómeno atmosférico, aparentemente inofensivo para los seres vivos, pero probó ser devastador para la tecnología humana, la cual al momento de abrirse estas puertas, dejó de funcionar en todo el mundo.
Peor a las más extremas predicciones de lo que causaría un pulso magnético de una llamarada solar, el extraño fenómeno dejó inservible la mayor parte de los aparatos humanos alrededor de todo el mundo. Los que sufrieron el mayor impacto fueron los aviones, el cien por ciento de los que funcionaban al momento de abrirse las puertas se precipitaron a tierra causando devastación, matando no solo a sus pasajeros, sino a los infortunados que se cruzaban en su camino, los que cayeron en zonas más pobladas destrozaban edificios y causaban accidentes de tráfico que cobraban aun más vidas. Los barcos no sufrieron de forma tan grande, la mayoría simplemente se quedó varado en el lugar en que estaba, sin embargo todo submarino que se encontraba sumergido se cobró la vida de su tripulación.
Las comunicaciones de todo tipo se interrumpieron, sumiendo a toda población en pánico. Las muertes excedieron las de cualquier desastre registrado en la historia, no solo por los cientos de miles muertos casi al instante de comenzar todo, sino por el caos posterior y la retrógrada situación que enfrentaron los vivos.
El fenómeno no afectaba todos los aparatos, algunos con mecanismos simples aún funcionaban, sin embargo, si afectaba las grandes máquinas en las centrales que suplían de energía las ciudades, sin esa energía, ni esos simples aparatos funcionarían. Las máquinas que bombeaban agua a los hogares también fallaron, las grandes ciudades que se ubicaban alejadas de fuentes de agua se secaron, y sin transportes las personas sufrieron.
Sin energía, aparatos, vehículos, agua corriente, comunicaciones, los hospitales alrededor del mundo perdieron innumerables pacientes, todos aquellos en estado delicado no sobrevivieron a las primeras horas. Sin comunicación y en medio de semejante caos, no pudo llevarse registro de las muertes, pero sin duda fueron varios millones. Este desastre autoinfligido, ya que siglos atrás habría pasado casi sin consecuencias, no fue el peor azote que sufriría la humanidad durante las que serían recordadas como las quince horas de oscuridad, después de todo, las causantes del fenómeno fueron llamadas <<Puertas>> por una razón.



Prólogo - Parte 2 - Infierno desatado
Momentos después de abrirse, y con el desastre ya azotando el mundo, de las puertas comienzan a salir una tras otra criaturas de variadas formas, que fácilmente podrían ser descritas como demonios, * se abalanzaron sobre la gente, algunos destrozando lo que se pusiera en su camino, otros como animales hambrientos cazando y devorando a cuanta persona no alcanzara a escapar de sus fauces.
Sería exagerado decir que nadie estaba a salvo, las personas conocidas como soldados, que se encontraban atrincherados en fuertes, con armamento pesado podían defenderse de estas criaturas salvajes y torpes. Los motores no funcionaban, pero los tanques en estos fuertes no eran inútiles, sus cañones aun disparaban y su blindaje aun protegía a los que se resguardaban en su interior, pero ya no se movían. Claro, sin transportes ni comunicaciones, los soldados no podían hacer más que defender su posición y esperar órdenes que no llegarían en mucho tiempo.
En cuanto a las poblaciones civiles, poco podían hacer, algunos policías armados mataron a algunas criaturas pequeñas usando pistolas y algunos rifles con los que contaban, pero sin equipo de asalto apenas dañaban a los grandes, sería un insulto decir que no hubo valientes que se sacrificaron para proteger inocentes, pero la mayoría tomó cuantas armas pudo y huyó para salvar su propio pellejo al darse cuenta de la situación.
Si puedes imaginar a los animales salvajes rebelarse contra la especie dominante, la humana, y puedes imaginar a esa misma raza humana sumida en el caos sin su amada tecnología, entonces puedes comprender lo que pasó.
Ese día cambio para siempre la historia humana, el día en que unas misteriosas puertas se abrieron alrededor del mundo, el día en que unas criaturas salvajes, a las que se conocería como <<Unders>>, le mostraron a la humanidad su propia debilidad, el día en que la luz del progreso que se encendió hace milenios con la llama de Prometeo, se apagó y sumió al mundo en tinieblas.
Solo quince horas... desde el momento en que las puertas se abrieron, hasta que se cerraron, dicen rumores, gracias a un grupo desconocido de héroes, que algunos aseguran haber visto dirigiéndose a la puerta del mediterráneo. Lo único seguro, es que en esas pocas horas. Las vidas extinguidas alcanzaban los billones, alrededor de un tercio de la humanidad había desaparecido, en menos de un día.
Pasaría más de un año antes de que las comunicaciones alrededor del mundo se restablecieran, y la especie que se consideraba intocable, diferente a todas las demás, fuera consciente de la horrible verdad. Hasta que las comunicaciones volvieron, muchos consideraban lo ocurrido como un hecho aislado, que la que causó esto había sido una única puerta y que el daño estaba localizado en su desafortunado rincón del mundo. No existen palabras para describir el sentimiento generalizado de toda una especie al darse cuenta de la verdad, del verdadero alcance de lo que habían perdido, durante <<Las quince horas de oscuridad>>.

Prólogo - Parte 3 - Restauración de la humanidad
El mundo jamás volvería a ser lo que fue, pero tras algunos años sin más incidentes, la reconstrucción de la civilización humana iba en marcha.
 Muchos aviones se encontraban en tierra cuando ocurrió aquel desastre, y aunque sus circuitos se quemaron, la mayor parte de su estructura y mecanismos estaban intactos, por lo que pudieron ser reparados, pero no volverían a usarse de manera tan despreocupada.
Es  un hecho que mucha gente tenía miedo a volar, pero este miedo se volvió en sentido común tras las quince horas de oscuridad. Cuando las puertas se cerraron y desaparecieron, también lo hicieron los Unders que habían salido de ellas, el fenómeno atmosférico también se detuvo, y las máquinas que fueron reparadas volvieron a funcionar, pero las heridas que causó fueron más duraderas que las provocadas por los Unders.
Si le preguntaras a los sobrevivientes del desastre, dirían que el mundo estaba sobrepoblado, la humanidad había alcanzado un número ridículo de individuos y los Unders se alimentaron y redujeron su población a un numero más estable, pero el fenómeno que afectó su tecnología, eso les causaba verdadero horror, claro, estas serían las palabras de aquellos que estaban lo bastante lejos de las puertas como para no ser devorados.
Las secuelas del fenómeno de las puertas, a las que llamaron Hell Gates, fueron mucho más duraderas, especialmente a nivel psicológico. Ahora la humanidad temía a su propia dependencia en su tecnología, temía que las puertas volvieran a aparecer y el infierno se desatara de nuevo, temía que su tecnología los abandonara de nuevo, temían perder su lugar en la cadena alimenticia, temían al comprender que su superioridad como especie era solo una ilusión.
Pero aún tras haber sufrido este desastre, aún habiendo ocurrido el apocalipsis, la humanidad sobrevivió, y con el paso de los años este  hecho reconfortó su espíritu, que no estaba quebrado como pensaron en un principio. Con duro esfuerzo y trabajo, la humanidad se levantó de sus cenizas, decidida a no rendirse a su suerte.
Por mi parte, con sentimientos encontrados, no puedo más que agradecer su sacrificio, aun así, en parte les envidio, que honor tan inimaginablemente grande, morir el mismo día que nació su excelencia suprema, El Emperador; pero también los compadezco, por no haber podido vivir para contemplar su magnificencia. Sin embargo, ni llegado el fin de la creación despreciaría mi propia fortuna, ya que recibí un regalo de gloria inigualable, gracias a que crucé la puerta hacia este mundo, pude convertirme en el primer sirviente del emperador, ser capaz de servirle desde el mismo momento de su nacimiento, jamás ni en mis más locas fantasías hubiera soñado con semejante privilegio; así que una vez más, gracias, almas que se sacrificaron en honor al nacimiento del magno ser que imperara sobre toda cosa viva.

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Acerca de Keitaro Sempai

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3 comentarios:

  1. actualmente estoy viendo un anime llamado GATE JIEITAI

    lo que he leído es un poco parecido pero la historia tiene su estilo único que lo distingue asi que me parece interesante.
    muy buen trabajo
    esperaré mas!!

    saludos!

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  2. Yo tambien sigo Gate Jieitai, pero como notaras en el capitulo 1, la realidad es que no va por ese camino ni por asomo.
    Me alegro que disfrutaras la lectura

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