Shujinkō no keshin capitulo 2



bueno dejare esto aqui y me ire lentamente



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Capítulo 2: Asistente de Maestro.

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Han pasado Seis meses desde que decidí vivir de manera que no me arrepienta.

También fue una semana el tiempo que Tao fue castigado sin comida y tuvo que hacer distintos trabajos en el pueblo para alimentarse.

Después de muchas suplicas y una noche a solas en su cuarto Reila le levanto el castigo.

Me hubiera gustado que su reconciliación hubiera sido menos ruidosa ya que esa noche no pude dormir para nada.

Ahora mismo me encuentro acompañando a Reila al pueblo.

Hay varios edificios y casas, algunas casas son un poco más lujosas que otras pero la mayoría parece estar construida a base de madera, el camino es lo suficientemente grande como para que dos autos pases y está hecho de piedra, ya que en este mundo no parece haber tal cosa me imagino que es para que pasen las carretas a caballos.

Todo el pueblo está rodeado por un espeso bosque y nuestra casa está un poco aparte del pueblo.

Parece ser que ella trabaja en el pueblo como médica.

Desde que nací hasta ahora ella se había ausentado para cuidarme pero desde que cumplí los tres años parece que decidió que era tiempo de regresar.

La razón de que la acompañe es que ella no le confía mi seguridad a Tao, además él trabaja como guardia en una ciudad llamada Kaur.

Esa ciudad queda del otro lado del mar y Tao toma un barco en el puerto, parece que le toma todo una semana en llegar.

Eso explica porque se ausenta varios días y luego aparece como si nada.

Por otro lado en el pueblo veo a varios tipos de Brema conviviendo con humanos normales.

Algunos con orejas y cola de gato, otros con un parecido más al de los lagartos ya que tienen escamas en algunas partes de su piel y cola como de cocodrilo.

Parece que Brema es una forma en general para llamar a las razas que parecen humanos con características animales.

Sin duda los Brema y los humanos parecen estar en buenos términos.

Al principio creí que sería enemigos como en las novelas que había en mi mundo pero ese no es el caso.

Aquí se puede ver a humanos y brema trabajando codo a codo, sin duda alguna una vista genial.

Mientras admiraba la vista del lugar llegamos a un edificio parecido a una tienda.

Al entrar cerca había una chica de cabello azul brillante hasta el cuello, su altura era parecida cerca de metro y medio, su espalda un par de alas con plumas azules se extendían, sus pierna de las rodillas para abajo eran como las garras de un ave, junto con todo eso la chica traía puesto un vestido blanco de una sola pieza.

“A Reila Bienvenida”

“Ya volví Érica”

“Y tú debes ser Zerp, has crecido bastante, la última vez que te vi apenas tenías un año”

“Vamos Zerp preséntate”

“Mi nombre es Zerp Farel mucho gusto”

“Increíble ya puede hablar y es muy educado también, yo soy Érica mucho gusto”

Tras presentarme Reila y Érica comenzaron a charlar.

Yo con curiosidad observe la tienda.

No era muy grande pero la forma en que se distribuía me recuerda a un mini súper.

Había varios estantes con varios cosas distintas que parecían ser medicinas.

También había unas botellas de cristal que tenían líquidos de diferentes colores.

Aun distraídas me acerque a una botellas con un líquido rojo en su etiqueta decía “Anti quemaduras”, ese nombre parecía salido de algún juego [1].

La tome y se la lleve a Reila para preguntarle

“Mamá ¿Cómo funciona Anti quemaduras?”

“Es una poción que se aplica en la piel quemada para curarla”

“Increíble Reila, Zerp sabe leer a tan corta edad, ningún Brema lo había hecho antes”

”Poco tiempo después de que dejaras de venir Zerp se volvió más activo y me pidió que le enseñara a leer”

“Impresionante ¿También le enseñaste etiqueta?”

“No, la verdad también me pregunto de donde lo saco”

“Parece que Zerp muy listo incluso podría ir a la escuela pronto ¿No crees Reila?”

“¿Escuela?”

“¿Te interesa pequeño?”

Era algo realmente conveniente ¿Por qué no me interesaría?

Sin dudarlo asentí energéticamente.

“Mamá ¿Puedo ir?”

“No lo sé, normalmente los niños más pequeños empiezan a ir a los cuatro años”

“Vamos Reila no creo que Avi tenga problemas, además se nota que Zerp es un chico inteligente seguro que aprende rápido”

“Quizás tengas razón y no puedo tener a Zerp conmigo todo el tiempo”

Buen trabajo Érica tienes toda mi gratitud por convencer a Reila.

“Bueno Zerp iremos a ver a Avi-sensei después del trabajo ¿ok?”

“¡SI!”

El resto de la mañana me la pase viendo a Reila fabricando algunas medicinas y otras cosas que parecían pociones

Las medicinas parecían ser bastante variadas cuando le pregunte a Reila.

Medicinas para el dolor de cabeza, de estómago, muscular, pociones para recuperar la fuerza, para curar heridas, entre otras cosas.

Fui con Reila a varias casas de personas enfermas para curarlos.

"A los espíritus que velan por los humanos de este mundo por favor venir y ayudar a esta persona"

Como un mundo de fantasía parecía que se podía usar magia curativa para tratar la mayoría de las enfermedades.

Luego le pediré a Reila que me enseñe también eso.

Sería fantástico aprender magia de ese tipo.

Ahora que lo pienso creo que también había un libro sobre eso en la casa así que le echare un vistazo más tarde.

No lo hice antes porque aún no sabía leer bien y me había olvidado por completo de él.

Luego de estar toda la mañana preparando medicina y parte de la tarde paseando por el pueblo finalmente Reila me llevo a un edificio un poco alejado del camino.

El edificio tampoco está muy lejos del bosque y el rio

Al entrar veo a varios niños jugando alrededor en lo que parece ser el área común o un recibidor, había varias especies en este lugar,

“Mamá ¿Qué es este lugar?”

“Es un orfanato”

“¡Me vas a abandonar!”

“Jaja no, aquí es donde la maestra Avi les enseña a los niños del pueblo, no todos aquí son huérfanos”

“Ya veo”

“Además Zerp, yo nunca te abandonaría”

En ese momento Reila se agacho y me dio un abrazo.

“Tú eres mi preciado hijo Zerp”

Una sensación calidad me llenaba.

El amor de una familia realmente se siente bien.

“Vamos Zerp, con la maestra Avi”

Caminamos a la parte de adentro del edificio hasta llegar a una puerta.

Entramos a lo que parecía ser un pequeño salón de clases con algunos asientos y mesas, un pizarrón verde como los de una escuela primaria en mi mundo.

Adentro del salón se encontraba una chica alta y delgada a excepción de su pecho, su piel era pálida, su cabello rubio y ondulado hasta la cintura, ojos azules que recordaban un cristal, unas largas orejas que terminan en punta, vistiendo una falda verde hasta la rodilla, una camisa blanca y unas botas de cuero altas.

Era la viva imagen de un Elfo

“Parece que ya terminaste con tus lecciones Avi”

“Reila ha pasado tiempo ¿Cómo está tu esposo?”

“Se encuentra de guardia en la ciudad de Kaur”

“Debe ser difícil tenerlo a Tao como esposo”

“Ya me las ingenio”

“Por cierto ¿Quién es ese pequeño que está detrás de ti?”

“Es Zerp”

“Ya recuerdo, es tu hijo y el de Tao”

“Mucho gusto soy Zerp Farel”

“O que muchacho tan educado, no se parece en nada a su padre, Yo soy Avi Vifat mucho gusto”

“La razón por la que vine es que Zerp quiere venir a la tus clases”

“¿Enserio? ¿Qué edad tiene ya?”

“Tres años”

“¿No está demasiado pequeño aun? Los niños más pequeños de mi clase ya tienen casi cinco años”

“Yo también lo pensé al principio pero él ya sabe leer y escribir desde hace un año”

“¡¿EH?!”

“Mientras aun permanecía en casa el me pidió que le enseñara cuando apenas tenía año y medio, yo también me sorprendí”

“¿Es enserio?”

“Puedes probarlo si no me crees”

En ese momento Avi saco un papel, una pluma y tinta.

“¿Podrías escribir tu nombre pequeño?”

Tomo el papel y me recargo sobre una mesa.

Con algo de tinta en la pluma escribo mi nombre de la mejor manera posible.

“Sorprendente, ahora escribe mi nombre y el de tu madre”

De la misma manera escribí ambos sobre la hoja y se la enseño.

“Bien ahora lee esto”

Toma un libro de entre sus cosas y me lo da abierto en una página.

“Un vendedor tiene veintitrés kilos de manzana y cada kilo lo vende a seis monedas de cobre ¿Cuántas monedas do cobre ganara si vende todo?”

“Increíble, sabe leer incluso eso”

“La respuesta son ciento treinta y ocho monedas de cobre”

“¡¿También matemáticas?!”

Desde que los números solo cambiaban de forma todo lo demás era igual así que esas cuentas no eran un problema

“¿Cuándo aprendiste eso Zerp?”

Mierda lo olvida, Reila solo me había enseñado a leer y escribir lo demás lo deduje solo.

“Increíble Reila, Zerp es un genio, incluso podría enseñarle a los niños que se están quedando atrás, ¿Qué dices Zerp? ¿Te gustaría venir y ayudarme?”

Después de intercambiar miradas con la aun sorprendida Reila asentí.

“Bien entonces desde mañana temprano serás mi asistente”

Al terminar Reila y yo nos despedimos y regresamos a casa.

Cuando entramos Reila aún tenía una cara sorprendida.

Creo que cualquiera se sorprendería si de repente te dice que tu hijo es un genio y le piden que sea un asistente de maestro.

Pero repentinamente Reila cambio su mirada.

Su mirada me recordaba a la que hacia mi tía en mi otra vida.

“Zerp…”

Su voz sonaba extraña.

No es energética sino preocupada.

Ahora comprendo que es esa mirada.

Es una mirada de preocupación.

Reila está preocupada por mí.

Y en ese tiempo mi anterior familia también lo estaba.

Esa mirada que me parecía desagradable era en realidad una mirada de preocupación.

Me desprecio a mí mismo por no darme cuenta hasta ahora.

No voy a dejar que Reila se preocupe.

Mientras me mira le di mi mejor sonrisa para que no se preocupara.

Ya no quiero que ponga esa mirada.

“No puedo esperar a que sea mañana, seguro será divertido, gracias por llevarme a ver a Avi-sensei”

Me abrazo de la pierna ya que aún no soy muy alto, diría que tengo más o menos unos ochenta centímetros por ahora.

Mientras la abrazo el rostro de Reila vuelve al habitual rostro amable de siempre y me acaricia la cabeza.

“Vamos a preparar la cena”

“¡SI!”







Más tarde esa noche fui a donde se encontraba el libro de magia y me lo lleve a mi cuarto.

En el libro aparecía que para que la magia surta un mejor efecto hay que tener una imagen clara.

Decidido empecé por intentar un canto corto para crear una pequeña cantidad de luz.

Con una vela para iluminarme empecé a leer el canto como aparecía.

“Espíritus del sol venga a mi e iluminen mi camino, Luz”

Con la imagen de un foco en mi mente se empezó a juntar varios puntos de luz hasta que quedo en forma de una esfera del mismo tamaño de un foco.

Luego se empezó a hacer más y más brillante hasta iluminar mi cuarto como si fuera un foco normal.

“Sorprendente”

Tal y como decía el libro, una imagen clara mejoraría la magia.

Ahora no necesito de la vela pero una luz tan brillante llamaría la atención.

Me imagino una luz menos intensa y esta empieza a disminuir.

Al usar el canto cierta sensación apareció en mi cuerpo, también mientras disminuía la luz.

Lo pensé un poco y apague por completo la esfera de luz hasta que desapareció.

Después recordando la misma sensación de antes se empezó a formar de nuevo.

Incluso podía controlar la cantidad de luz que aparecía.

Tal vez tenga que ver con el suministro de magia.

Parece que el canto es la mejor forma de invocar magia pero si recuerdas la sensación que provoca puedes utilizarla sin canto.

Si esto es así ¿Por qué Reila seguía usando el canto?

¿Sera que normalmente las personas no puede hacer esto?

¿O acaso será una característica de los Brema?

Mañana le preguntare a Reila o Avi sobre eso.

Por ahora seguiré practicando.







Al final me pase varias horas practicando con distintas magia que aparecían en el libro.

Todas eran hechizos básicas de varios tipos.

Hechizo de fuego, de agua, de aire, de tierra, de luz, oscuridad, curación, intoxicación.

Una gran variedad.

Quede exhausto de muchas maneras.

Aunque por separado no gastan mucha magia el estar practicando con todas me desgasto mucho.

El libro también decía que la magia usada para esos cantos era mana.

¿Si esto usaba mana quiere decir que existían otros tipos diferentes?

Ya me daré el tiempo para averiguarlo después.

Hoy es mi primer día como asistente de Avi-sensei.

Todas mis dudas se las preguntare a ella.

“¿Estás listo Zerp?”

“¡SI!”

Ambos salimos rumbo el mismo edificio de ayer.

En la entrada se encontraba Avi esperándonos.

“Te encargo a Zerp, No dejes que le pase nada”

“No te preocupes Reila, lo cuidare bien”

“Vengo por ti en la tarde Zerp, no hagas nada que moleste a la maestra Avi”

“Está bien”

Después de varias advertencias Reila finalmente nos dejó y entramos al edificio.

Había varios niños más que ayer.

Aparentemente los que estaban aquí ayer cuando llegamos eran los niños huérfanos.

Mientras avanzábamos una niña se nos acercó.

Era un poco más alta que yo, Su cabello rubio y ondulado, ojos azules, orejas largas y puntiagudas, tenía un vestido verde de una sola pieza, y botas de cuero.

“¿Quién es el mamá?”

“Él es el hijo de Reila ¿La recuerdas?”

“Si gracias a ella se me quito el dolor de estómago”

“Zerp ella es mi hija Mari”

“Mucho gusto soy Mari Vifat”

“Yo soy Zerp Farel mucho gusto”

“Ella es dos años mayor que tu Zerp”

“¿Entonces tiene cinco años?”

“Eso es correcto”

“Mari Zerp me estará ayudando a darle lecciones a los que se están quedando atrás”

“Increíble ¿Puede hacer eso de verdad?”

“Si pero por ahora muéstrale los alrededores mientras preparo la lección”

“¡SI!”

Mari me tomo de la mano y empezó a darme el tour por el edificio.

“Vamos Zerp”

Pasamos por varios lugares, la entrada, el salón de clases, los baños, los cuartos de los huérfanos, el área donde jugaban la mayoría en el edificio.

La planta inferior del edificio tiene un gran recibidor y el lado de este se encuentra un pasillo hacia la cocina y el salón de clases junto con una salida hacia el patio trasero y unas escaleras al segundo y tercer piso

Por ultimo salimos por la parte de atrás.

El rio se encontraba cerca, había varios árboles y el viento soplaba, era un lugar tranquilo.

“Ya veo porque basuras como ustedes fueron abandonados”

“jaja basuras”

“ya déjennos”

“Si no les hemos hecho nada”

“¡CALLENSE!”

O eso creía.

Mientras estaba afuera con Mari escuche varios ruidos.

Sin duda alguna era el ruido de niños siendo acosados.

Sin dudarlo fui a la fuente del ruido y me oculte al costado del edificio.

Del otro lado se encontraban cinco niños.

Dos de ellos siendo intimidados.

Una era una chica de cabello castaño hasta la cintura con un mecho blanco, delgada y con una altura similar a la Mari, tenía alas en su espalda como Érica pero con un patrón diferente, de un lado eran café y en la parte de adentro eran blancas, sus garras parecían ser más afiladas también, vestía con un pantalón corto de color crema con una camisa negra sin mangas.

El otro era un chico solo un poco más pequeño que ella, en lugar de manos tenía unas garras que me recordaron a las de un topo, usaba unos lentes oscuros y su cabello era castaño, a excepción de las garras parecía completamente humano, vestía una camisa blanca y unos pantalones cortos de color azul junto con un par de botas de cuero.

Del lado de los matones eran dos chicos y una chica.

El que parecía ser el líder era el chico que tenía unas orejas, garras y cola como de gato, obviamente era un Brema, su cabello era largo y de color negro, su cola también tenía un mecho al final de color negro, vestía una camisa negra y pantalón blanco y botas cafés.

El otro era un humano normal de cabello castaño, vestía con una camisa de manga larga color crema y un pantalón corto de color marrón junto con unas botas negras.

La chica también era una Brema, también tenía cabello castaño, era un poco más alta que Mari, tenía unas orejas largas encima de su cabeza, más largas que las de un gato que me recordaban a la de un zorro, una cola esponjosa castaña también, un vestido rojo de una pieza y un par de botas, tenía una mirada afilada pero no decía nada.

“¿Que sucede Zerp?”

“Voy a ayudar a esos chicos que están siendo molestados”

En ese momento Mari se asoma y ve a los chicos.

“No puedes Zerp, ellos son más grandes que tú, mejor vamos con mi madre para que nos ayude”

“Para cuando regresemos ya se habrán ido”

“Pe-pero…”

“Si no los ayudamos sufrirán aún más”

Sabía como se sentía el ser molestado e intimidado.

Yo me podía defender pero ellos no son como yo.

Si no los ayudo podrían volverse marginados.

Sin dudarlo Salí de mi escondite.

Voy a ayudarlos cueste lo que cueste.
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