Otoko wa Nani no Ai wa Rikai sa Remasen, Capitulo 4: Perdido

Muy buenas a todos, aquí TheEliXZ con el cuarto capitulo de Otoko wa Nani no Ai wa Rikai sa Remasen, (¡Por dios! ¡Que largo!), espero que les guste xD

Capítulo 4
Perdido
 PAM, un ruido bastante fuerte me ha despertado, al abrir los ojos me encuentro en una amplia habitación.
  -Cierto, me quedé a dormir en casa de Koizumi.- Murmuré.
¿Qué fue ese ruido?, sonó como si algo se hubiera caído. Me acerco a la puerta de la habitación y apoyo mi oreja en esta, se escuchan algunas voces, todas masculinas. 
  -Al parecer alguien se metió en la casa.- Una voz muy gruesa y de tono dominante habló.
  -¿Sera alguien peligroso?- Este no suena tan intimidante.
  -De seguro, solo mira su rostro, parece un asesino en serie.
  -De verdad parece sospechoso.
  -Acabo de llegar de un viaje y me encuentro con esto, por dios, será mejor que no despierte a Aiko ni a Fumina, no quiero preocuparlas.
  -¿Y qué hará señor?
  -Enseñarle con quien se mete, está metido en la habitación de mi hija, debo hacer algo rápido.
¿La habitación de su hija?
  -Ese tipo cometió un error al venir aquí.
  -Señor, mire la cámara de seguridad, se está moviendo.
  -Mierda, debo hacer algo ahora.
Unos pasos apresurados se oyen, me alejé de la puerta y me dirigí a la cama, creo que debería despertar a Koizumi, al parecer alguien sospechoso se metió a su casa, al llegar al lado de su cama, estiro mi mano para poder tocarla, pero antes…
  -¡¡ALTO AHÍ!!- Es el sujeto de la voz dominante.
Un tipo alto, musculoso, de cabello azul y ojos negros me mira fijamente levantando su puño. Él se acerca rápidamente hacia mí.
  -¡¡FUMINA, CUIDADO!!
PAM, el me da un fuerte puñetazo en la parte derecha de mi cara el cual me manda al suelo, mi boca empezó a sangrar, mi labio está cortado y me duele mucho la quijada. ¿El tipo sospechoso era yo?, maldición esto duele muchísimo. El dolor era extremadamente fuerte, mis ojos de pusieron llorosos.   
  -¡¡TÚ!!
Él me sujeta del cuello de la camisa y me levanta, me mira fijamente a los ojos con una mirada de odio, sus manos apretaban con tanta fuerza mi camisa que empezó a romperse. Giré mi vista hacia Koizumi, parece estar despertándose.
  -¿Papá?- Dice ella.
¿Papá?, ¿Él es su padre? 
  -Fumina…
  -¡Papá! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¡Suéltalo!
  -¡¿Eh?!
El me suelta de la camisa y caigo al suelo, mi cabeza se golpeó fuertemente contra este, empiezo a sentirme mal, mi vista se pone borrosa y apenas puedo oír.
  -Fumina el…
  -¡¿Qué hiciste?! ¡¿P-Por qué está s-sangrando?!- Su voz suena temblorosa.
  -Lo golpee.
  -¡¿Lo golpeaste?! ¡¿Por qué lo hiciste?! Él es mí…
Perdí la consciencia. ¿Qué estaba a punto de decir? “Él es mi…”, Koizumi, ¿Qué somos?, ¿Camaradas, socios, compañeros, amigos o solo conocidos?, la palabra “Amigos” no sería algo que alguien dijera sobre mí. Yo no tengo ningún amigo, al menos eso es lo que creo, no sé cómo se llevan los amigos. 
                …
 Estoy empezando a abrir los ojos, lo primero que veo es el techo de la habitación de Koizumi, mi cuerpo está en un lugar muy cómodo, creo que es su cama. Mi cara duele muchísimo, llevé mi mano hasta mi boca, mi labio inferior está muy cortado, maldición esto duele, tengo una muela floja, en verdad me golpeó fuerte.
  -¿Dónde está Koizumi?
Mi voz suena un tanto graciosa debido a la hinchazón en mi cara. Al levantarme sentí un ligero dolor en la cabeza.
  -Ah…
Toque mi cabeza con mi mano y note un chichón muy grande, duele bastante cuando lo toco. Empecé a caminar, mis piernas tiemblan un poco, llegué hasta la puerta, abrí y salí del cuarto. Comencé a caminar por la casa sin rumbo alguno, ¿Qué hora es?, en este momento debería estar en la escuela, si es la hora de la escuela seguramente ni Aiko-san y Koizumi estén por aquí.
  -Ah… ¿Qué debería hacer?
Bajando y bajando logre llegar hasta la puerta principal.
  -¿Quién anda ahí?- Es esa voz.
Al voltearme vi a ese sujeto que me golpeo, sentí un frio en el estómago y bastante miedo, abrí la puerta y me eché a correr.
  -¡Oye! ¡Espera!- Dice él.
Me volteé sin detenerme, parece que no me sigue, pero aun así no baje el ritmo, corrí rápidamente hacia algún lugar, no se hacia dónde, solo quería evitar ser golpeado de nuevo. Mis piernas aun temblaban un poco y me dificultaban correr, pero de algún modo lo perdí, no, él no me siguió.
  -Ah… Ah… Ah…, estoy cansado, un momento.
… 
  -¡¿Dónde demonios estoy?!
Estoy perdido frente a un parque extraño, es obvio que es algún lugar de Fujisawa, pero no sé dónde, jamás he estado aquí antes, además corrí sin rumbo alguno y sin saber el camino. ¿Y ahora qué haré?
  -Mierda, mierda, mierda, mierda, ¿Qué camino tomé?, ¿Por dónde debo volver?, ¿Qué haré si no encuentro el camino?, cierto, mi celular.- Hablar tanto hace que me duela la cara.
Revise mi bolsillo en busca de mi celular. ¡Mierda!, ¡Mierda! ¡No está!, creo que lo dejé en casa de Koizumi. Debo buscar alguna cabina telefónica, dinero, ¿Dónde está mi dinero?, revise mis bolsillo otra vez ¡No tengo dinero!, ¡Maldita Libros-senpai!, ¡Me dejaste sin dinero!
  -Oye, tú.- Una suave y fría voz de niña se escucha detrás de mí.
Me voltee, detrás de mí, había una pequeña niña, su altura era casi la misma que la de Koizumi, ella tenía el cabello corto hasta el cuello, color negro y el flequillo recto, tenía una expresión muerta en su cara, sus ojos eran amarillos, un tanto grandes y parecían adormecidos, en cierta forma, su expresión me recuerda a mí mismo.
  -¿Me hablas a mí?- Le pregunté.
  -¿Ves a alguien más aquí?
Bueno… es cierto que no hay nadie alrededor.
  -¿Qué sucede?
  -Nada, pero, ¿Tú no sentirías curiosidad si ves a alguien con una expresión terrorífica golpeado?, puede que sea un pandillero y que estuvo en una pelea.
  -No soy un pandillero.
  -Y ¿Por qué estas golpeado?
  -¿Por qué te interesaría saberlo?, deja de preguntar, además, ¿Por qué se lo contaría a una desconocida?
  -Porque tengo curiosidad.
  -Ah… no tengo tiempo para hablar contigo, debo irme.
  -¿Sabes por dónde irte?
  -¿Eh?
  -Te estuve viendo hace rato, se ve que estas completamente perdido.
  -Cállate.
  -Bien, no me interesa si no me lo dices, pero quiero ayudarte a encontrar el camino hasta tu casa.
  -¿De verdad?, gracias eh… ¿Cómo te llamas?
  -Naoko, solo Naoko, soy huérfana, no tengo apellido.
  -Entonces… ¿No deberías estar en un orfanato?
  -Está aquí cerca, suelo escaparme, además nadie quiere adoptarme, bueno… hace poco…, dejando eso de lado ¿Cuál es tu nombre?
  -Kawakami Sora.
  -Bien, Kawakami-san, ¿Dónde estabas antes de venir aquí?
  -Bueno, me encontraba en la casa de una compañera de clases, es una enorme mansión, si llego hasta allá sabría llegar fácilmente a mi casa.
  -¿Enorme mansión?, ¿La de los Koizumi?
  -Sí, ¿Los conoces?
  -Su padre es el principal donador del orfanato, y una vez nos llevó a todos a su casa, puedo llevarte hasta ahí.
  -Gracias, Naoko-chan.
Naoko-chan y yo caminamos un buen rato, a lo lejos se podía ver la casa de  Koizumi, se veía tan diminuta pequeña piedra, parece que aún falta un poco, pero creo que podría llegar solo desde aquí.
  -Naoko-chan, ahí está la casa, ya estoy bien dese aquí.
  -Déjame acompañarte hasta allá, sino mi trabajo como guía habría fallado.
  -Ok…
  -Sabes, Kawakami-san, antes me llamaste la atención, no por tus golpes, sino por tu cara.
  -¿Eh?
  -Esa expresión sin vida en tu rostro, los ojos atemorizantes, el cómo parecías vacío por dentro, me recodó un poco a mí.
  -¿Por qué me dices esto?
  -Para que no creas que soy una idiota que solo se quería ver a un tipo golpeado.
  -No pensaba eso para nada.
  -Eso es bueno.
Llegamos hasta la valla de metal frente a la casa de Koizumi, mire a Naoko-chan un momento. ¿Me pregunto qué hora es?
  -Son las 5:00 p.m.- Dice ella.
  -¿Cómo sabias lo que pensaba?
  -Lo supuse cuando empezaste a ver el cielo de forma pensativa.
  -Oh… bien.
  -Bueno, mi trabajo termino, nos vemos.
  -Adiós.
Ella saluda con su mano y yo se lo devuelvo, son las 5:00 p.m. eh, ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?, el tiempo pasó volando, Koizumi ya debió haber vuelto de la escuela a esta hora, pero… ese tipo, era su padre ¿No?, me da algo de miedo, no sé si debería entrar.
  -¡¡OYE TÚ!! ¡¡¿DÓNDE DEMONIOS ESTABAS?!!
  -¡Agh!
Una fuerte patada con un pequeñísimo pie se dirigió a mi espalda y me tiró hacia adelante. Antes de caer me detuve con mis brazos quedando en cuatro patas. Me voltee a ver, detrás de mi estaba Koizumi, su expresión era rara, parecía estar enojada.
  -¡¿Cómo te atreves a irte sin avisar a nadie y además olvidarte tus cosas?!
  -Acaso… ¿Te preocupaste por mí?
  -Pff, claro que no, es solo que me parece muy mala educación salir así, tu familia estaba preocupada, llamaban a tu celular, no aparecías por ningún lado ¿Dónde estabas? Y ¿Quién era esa niña?- Esas dos preguntas no tienen nada que ver la una con la otra.
  -No tengo idea de donde estaba, pero sé que es cerca de un orfanato, esa niña es de ese orfanato y me ayudó.
  -Ah.
  -Oye, ¿Ese tipo ya no está?
  -¿Quién?
Señalé mi hinchada mejilla y mi cortado labio en respuesta.
  -Oh, cierto, ¡PAPÁ!
Si era su padre, ella da un grito llamándolo y él se acerca rápidamente, yo me empiezo a asustar y traté de correr, pero Koizumi me sostiene de la parte de atrás de cuello de mi camisa con mucha fuerza, no puedo correr. Su padre llegó y se paró frente a mí.
  -Este… Sora-kun ¿Verdad?
  -¿?
  -¡Lamento todo lo sucedido!- Él se arrodilla frente a mí.
  -¿Eh?
  -¡Realmente espero que me perdones no sabía que eras…!
  -¡Papá!- Koizumi lo interrumpe.
  -¡C-Cierto, no sabía que eras un conocido de mi hija!
  -…- No sabía que decir.
Una disculpa no quitará el dolor de mi rostro no curará mi labio, pero él no parece ser una mala persona, además lo que Naoko-chan dijo “Su padre es el principal donador del orfanato”, gracias a él niños y niñas como Naoko-chan pueden vivir cómodos, por esa razón no puedo enojarme con él, es buena persona.
  -No se preocupe por eso.
  -¡De verdad lo siento!
  -Levántese, eso no importa.
Él se para delante de mí, es muy alto.
  -No tuvimos la oportunidad de presentarnos bien, soy Koizumi Takuya.
  -Kawakami Sora, es un gusto.
Nos estrechamos la mano, el aprieta muy fuerte, mi mano empieza a doler.
  -Este… señor, me duele mi mano.- El me suelta.
  -¿“Señor”?, Fumina, este chico me agrada.- Le dice a Koizumi.
  -¿Te agrada solo porque es la primera persona que te trata como adulto?- Ella responde.
  -No lo digas así.
  -Bueno… creo que debería irme, mi familia debe estar preocupada.
  -Te acompañare a tu casa.- Dice Koizumi.
  -¿Por qué?, no lo necesito, creo saber dónde está mi casa.
  -¡¿Eres idiota?! No te acompañare a tu casa para guiarte, debo decirte algo.
  -¿No puedes decírmelo aquí?
  -Es que…- Ella voltea sus ojos hacia su padre.
La expresión avergonzada en su rostro y su mirada distraída, eso me da a entender que tiene algo que ver con Nii-san y le avergüenza decirlo, ¿Por qué debería avergonzarle?
  -Bien, bien.
Ambos comenzamos a caminar hasta mi casa, queda un poco lejos desde donde estamos, Koizumi aún no me dice nada, ¿Le dará vergüenza?, no creo que sea eso, si tiene que ver con Nii-san ella me lo contaría sin tener vergüenza. 
  -Sabes… hoy… hable con Kawakami-kun.
  -Ah, ¿Si? Y ¿De qué hablaron?
  -Bueno… de ti.
  -¿De mí?
  ­-Sí, veras… en la hora del almuerzo él se acercó a mí, me saludo y dijo “¿Qué pasó con Sora?, mi madre dijo que dormiría en tu casa, pero que tuvo un pequeño accidente y no podía asistir a la escuela”, yo no podía responderle, estaba muy avergonzada, quería correr, no sabía qué hacer.
  -¿Y qué le dijiste?
  -Le dije… “Sora es un idiota”- ¡¿Eso qué demonios tiene que ver con esa conversación?!
  -¿Por qué me insultaste de repente?
  -Es la costumbre.
  -¡Desacostúmbrate!
  -Él respondió “Ciertamente, aunque no es mal chico”, luego dijo que tus padres iban a contarles algo importante a ambos, no dijo qué, porque es algo personal, pero él quería que te avisara.
  -Algo… importante…
En la casa al lado de la mía Koizumi se detuvo y salió corriendo hacia la suya, yo seguí caminando lentamente hacia la puerta, entré.
  -Ya llegué.
  -¡Ah, Sora, ven!
Mi madre me jaló del brazo hasta la cocina, cuando llegamos estaba mi padre en una postura bastante recta parado frente a mí y a su lado estaba Nii-san.
  -Sora, hijo.- Dijo mi padre. –Tu madre y yo estuvimos pensando… en traer a otro miembro a la familia y bueno…
  -¿Mamá está embarazada?, eso explicaría lo de su panza.
Mi madre golpea mi cabeza.
  -No estoy embarazada, ahora solo cállate y escucha.- Lo dijo con un tono muy amable.
  -Sora, nosotros no tenemos los recursos suficientes para mantener a un bebé, pero por algunos meses hemos estado visitando un orfanato y conocimos a alguien perfecto para la familia, hemos estado haciendo el papeleo desde hace un tiempo y ella quiere vivir con nosotros.
  -¿Ella?
  -Sí, desde ahora eres un hermano mayor, y tiene a una pequeña hermanita, te la presentare.
Él se mueve y una pequeña figura aparece detrás de él, la conozco, es más, la conocí hoy, ese cabello negro corto, mirada sin vida y ojos amarillos, es Naoko-chan, ¿Ella será mi hermanita?
  -¿Naoko-chan?
  -¿Eh? ¿Se conocen?- Dice mi mamá.
  -Sí, lo encontré vagando cerca del orfanato, estaba perdido y le ayude a encontrar el camino de regreso.- Dijo Naoko-chan.
  -Wow, es bueno que ya se conozcan.
  -Pero las cosas se me complicaran ahora.
  -¿De qué forma?
  -¿Cómo los llamare?
  -Mmm…
  -Ya se, Sora será “Onii-chan” y Ryuu será “Nii-san”.
  -Parece que te tomó más confianza a ti Sora.- Dice Nii-san.
  -Ah… no estoy acostumbrado a ser el hermano mayor.
Yo era el “Hermano menor”, alguien una vez preguntó a mis padres “Si son gemelos ¿Cómo puede haber un mayor?”, nuestro caso es simple y un tanto especial, Ryuu y yo no nacimos el mismo día. Mi madre estaba embarazada de gemelos, el parto da cada uno duró mucho, Ryuu nació el 4 de mayo y yo nací el 5 de mayo a las 0:30 a.m., algo molesto, ya que siempre festejaban el cumpleaños de Ryuu junto con el mío, el 4 de mayo, pero mi cumpleaños real nunca fue celebrado, quizás fue olvidado, ya que no solo no lo festejan, sino que jamás me felicitaron por este, nunca, mi madre, ella solo finge interesarse en mi por lastima, ya que nunca me prestó atención y casi nunca me notaba, ni siquiera ella recuerda que mi cumpleaños es otra fecha; pero… eso ya no me importa, ciertamente duele, pero estoy acostumbrado a sentir el dolor.
  -Onii-chan.- Dice Naoko-chan.
  -¿Eh?
  -Llevémonos bien.
  -S… Si…
Nos estrechamos las manos. Bueno, parece ser que ahora soy un hermano mayor.

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