Genoma Z - Capitulo 2


Hola de nuevo aquí la continuación de mi nueva novela. Estoy deseoso por conocer que piensan del modo en que se narrará esta novela hasta el final, es totalmente diferente al modo de escritura de mi otra novela El Punto Muerto. Si les parece interesante, tienen quejas, dudas o cosas por el estilo siempre se agradece que lo comenten. Cada comentario o critica es bien recibida para mejorar. :D


Capitulo 2

Brandon Townsend


Hoy se cumplen tres años desde la muerte de mis padres, el tiempo vuela cuando mantienes tu mente ocupada en mantener a tu pequeña hermana a salvo, libre de toda preocupación que el mundo puede ofrecer. Creo que lo peor ya ha pasado, todos aquellos sentimientos de tristeza fueron reprimidos en lo más profundo de mí ser, no me puedo permitir llorar, al menos no frente a Cassie. Ella es una niña apenas, la perdida de papá y mamá fue muy dura, a su corta edad lo único que debería preocuparle es con que muñeca jugara hoy.

Cassandra Townsend, diez años de edad, hija de los famosos genetistas Rupert y Emily Townsend, mi querida hermana. Aún recuerdo el día que llego a casa en brazos de mi padre, estaba entusiasmado por al fin tener alguien con quien jugar; en ese momento yo tenía siete años, era un niño inocente que no tenía la menor idea del futuro que me esperaba. Aquellos años los guardo celosamente en mis recuerdos, los días donde pretendíamos ser felices. ¿Por qué pretendíamos? Bueno, nuestros padres tenían claro que uno de nosotros podría heredar algo que denominaban entre ellos como el genoma Z. ¿Qué es? Según lo que escuché en sus conversaciones, es algo que altera el ADN de forma imperceptible para el ser humano; no todos poseen esto y, quizás no todos los poseedores de dicho genoma puedan desarrollarlo a lo largo de su vida.

Nuestros padres temían el día en que sus hijos pudiesen desarrollarlo al igual que ellos. Siempre decían que el mundo está mejor sin conocer sobre esto, ¿se imaginan si la persona equivocada obtiene un poder fuera de los entendimientos humanos? El mundo como lo conocemos sería muy distinto al que estamos acostumbrados, sería una campo de batalla afuera, todos luchando entre si tratando de hacerse con el poder a la fuerza. Estoy de acuerdo con mis progenitores, es mejor que las personas se mantengan ignorantes ante esto.

Mi madre poseía el genoma, gracias a ello le otorgó una habilidad que la denomino como regeneración celular, era increíble ver lo rápido que sanaba sus heridas, era como uno de esos superhéroes que tanto me gustaba leer de niño. Emily Townsend siempre decía: La mente humana es asombrosa, si crees que lo sabes todo de ti, entonces estas en un error. Ella tenía razón, porque su habilidad no era tan simple como siempre pensó. Tras años de práctica logró dominar y comprender su verdadero yo, fue capaz de usar la regeneración celular en otras personas con tan solo tocarlos, podía restaurar el cuerpo de cualquier cosa viva a su estado original. Si quisiese hubiera podido devolverle la juventud a una anciana, e incluso podría revivir a un muerto. ¿Esto último tiene consecuencias? No lo sé, mi madre decía que toda habilidad tiene un límite impuesto por el hombre y es necesario nunca cruzarlo; hay cosas que es mejor dejar que sucedan.

¿Mi padre? No tengo mucho que decir sobre él, su habilidad era complicada y poco práctica. Él jamás usaba su habilidad, la única vez que la utilizo fue el día de su muerte.

La habilidad de mi padre era la de crear vacíos, según lo que me dijo hace años, era capaz de hacer aparecer agujeros negros en segundos. Siempre ignoraba todo intento de ayuda por parte de mi madre por comprender un poco más de su regalo genético, él prefería hacer las cosas a su manera; fue el más listo de la clase, graduado con honores de una de las universidades más prestigiosas del mundo, el genetista más aclamado por toda la rama científica. Mi padre obtuvo su prestigio por mérito propio sin ayuda de nada, ni nadie, siempre presumía de ello. Si cierro los ojos y me concentro, aun puedo escuchar su voz diciéndome su discurso de Puedes realizar todo aquello que te propongas.

Si éramos una familia perfecta, entonces. ¿Cuándo fue que todo se vino abajo? Bueno, es complicado de contar, creo que todo comenzó cuando Cassie tenía tres años, misteriosamente empezaron a escucharse ruidos extraños por la noche, como si alguien más jugara con ella. Basta decir que mis padres corrían siempre a revisar que todo estuviera en orden, el resultado siempre fue el mismo, nadie estaba cerca. ¿Qué era entonces todo aquello que producía el ruido? Pasaron casi seis meses de esto, ni siquiera las cámaras que colocaron en su habitación fueron capaces de descubrir algo; un día su habilidad se hizo más potente mientras estaba jugando en la sala. Era increíble, ¿Cómo alguien tan pequeña puede tener una habilidad tan asombrosa? Pensé en ese entonces que su vida sería más fácil gracias a esto, cuan equivocado estaba.

¿Alguna vez han escuchado algo llamado Creador de sueños? ¿Saben lo que significa? Son las personas capaces de crear desde cero cualquier cosa que deseen con tan solo imaginarlo. Eso es Cassie una creadora de sueños, sin embargo su habilidad es más problemática de lo que realmente parece, más si una niña de apenas tres años que puede ser asustada fácilmente posee la habilidad. Por suerte para nuestra familia, a esa edad ella solo era capaz de crear objetos que iban desde muñecas, hasta golosinas, sin embargo mi madre estaba preocupada por el futuro y, lamentablemente entendí demasiado tarde el por qué.

Mis padres se llevaban a Cassie todos los días a su trabajo después de sus clases, así fue hasta sus últimos días. ¿Por qué? Ellos temían que su habilidad fuera problemática para ella e incluso para el mundo, quizás en esos momentos sus habilidades se limitaban a cosas pequeñas, pero mi madre sabía que era mucho más poderosa que el mismo Dios.

Algún día como todos los niños soñaría con un mundo de juguetes o dulces, y en un parpadeo aparecería, afectando de maneras extrañas nuestra existencia. ¿Eso no es grave? Ahora imagina esa misma habilidad, pero teniendo una pesadilla, las cosas monstruosas que nacerían gracias a eso; el subconsciente actúa de maneras extrañas, y un niño tiene una imaginación activa, su poder más que un golpe de suerte, fue una maldición.

A su corta edad tenía el peso de la vida de todos los seres humanos en la palma de su mano, aunque ella no lo supiera. ¿Te imaginas una vida donde siempre tengas que tener cuidado con lo que deseas o sueñas? Quizás despierta sea una hazaña difícil, pero no imposible. El problema yace en las noches cuando duermes. ¿Cómo tener cuidado con lo que sueñas?

Cada noche mis padres colocaban una máquina capaz de leer sus ondas cerebrales, advirtiéndoles cuando estaba empezando las pesadillas  y, de esta forma despertarla antes que sucediera lo peor. Fueron años en vela para proteger a todas las personas de la habilidad de mi hermana.

Estos años después de la muerte de mis padres descubrí donde trabajaban, ya que nunca estuvieron dispuestos a decirme; ambos trabajaban para el gobierno, en un proyecto secreto para mantener bajo control a todos aquellos portadores de habilidades. Ambos contribuyeron en la investigación para crear una vacuna que neutralizara los efectos del genoma en humanos hostiles o potencialmente peligrosos. En teoría está bien, pero la verdad es que juzgar algo que fue derecho por naturaleza está mal. ¿Quiénes pueden decir que está bien o mal?

Mis padres trabajaron con Cassie por años intentando por su cuenta encontrar la manera de hacer que esa vacuna minimice su habilidad en lugar de neutralizarla, para que de esta forma fuese incapaz de crear mundos o galaxias nuevas si lo desea, pero incluso hasta ahora nadie lo ha logrado. ¿Qué habrá pasado por la cabeza de mis padres aquel día? El día que todos aquellos colegas se pusieron en su contra, esa horrible tarde cuando el gobierno ordeno entregar a Cassie, no podían seguir esperando a que la vacuna estuviera lista, sabían que cada día que pasaba el mundo estaba en peligro.

¿Qué decidió el gobierno? Matarla, eliminar todo aquello que ponga en peligro a millones de personas era siempre su protocolo.

Cassie apenas era una niña de ocho años y durante todo este tiempo mis padres lograron mantener su habilidad estancada mientras no resolvían el problema, pero los altos mandos perdieron la paciencia; enviaron cientos de agentes a por mis padres, arrebatarle a su pequeña hija con la excusa de salvar al mundo. ¿Eso quita el hecho que asesinaran a una niña inocente? Rupert y Emily Townsend hicieron lo que todo buen padre hubiera hecho en su situación, no pensaron dos veces e intentaron a como fuera posible escapar del laboratorio donde trabajaron durante tantos años.

No estuve presente ese día, pero estoy seguro que mi padre utilizo su poder incontables veces para salir de aquel laboratorio tan resguardado, mientras mi madre mantenía a salvo a su pequeña. Todos los medios ocultaron aquel incidente, pero el edificio desapareció junto con todos en su interior, sé que fue él, mi padre por fin había usado su habilidad.

Recuerdo ese día viernes por la tarde, acababa de regresar de clases, mis padres entraron a la casa azotando la puerta, yo estaba viendo la televisión despreocupadamente; entraron sin aliento, habían corrido un largo trayecto, mamá cargaba en sus brazos a la pequeña Cassie que parecía dormir plácidamente. Había sido sedada, la habían inyectaron para evitar contratiempos o que la adrenalina provocada por las balas y gritos causados por su fuga hiciera que su habilidad se manifestara con más fuerza.

¿El ultimo recuerdo de ellos? Mi madre me entrego a Cassie delicadamente en mis brazos, me ordenó escondernos hasta que todo terminara, no importa que escuchara mi obligación era permanecer oculto hasta que todo haya acabado. ¿Qué pensar en ese momento? Tenía quince años, no era un niño ignorante, incluso yo sabía que un día esto ocurriría, me trague todas las palabras que en ese momento desee decirles a mis padres y corrí hacia el sótano, no sin antes ser detenido por mis padres que sin más nos abrazaron a ambos; lágrimas cayeron por nuestras mejillas, esta sería la última vez que nuestra familia estaría junta.

—Cuando tengas la oportunidad corre con tu hermana, no mires atrás y corre. —Las últimas palabras de mi padre fueron esas, o eso pensé. Antes que bajara las escaleras del sótano, me detuvo. —Recuerda hijo, tener o no tener habilidades no te define como bueno o malo, lo único que importa es la manera en la que decidas actuar con o sin ellos. Tu madre y yo estamos orgulloso de ti, nunca olvides que los amamos. —Esa fue la última vez que los vi, mi madre se colocó atrás de mi padre para que él pudiera utilizar su habilidad libremente; en sus manos comenzaron a aparecer pequeños agujeros negros que poco a poco fueron expandiéndose.

Ya estábamos en el sótano escondidos en una esquina, la puerta principal se abrió de golpe, escuché a un hombre de voz grave ordenarles no resistirse y entregarles a Cassie. De un momento a otro el ruido ceso abruptamente, tras unos segundos en silencio escuche suplicas para que mi padre se detuviera; un ruido difícil de explicar inundo el lugar. ¿Eran los agujeros negros? Si, lo más seguro, todo empezó a ser tragado, las paredes de la casa empezaron a despegarse de la tierra, todo era succionado, los árboles, las casas, el pavimento, no quedaría nada, ni siquiera nosotros…. Intente sostenerme lo más fuerte que pude de una tubería, abrace a mi hermana y espere lo peor. ¿Si hubiéramos sido tragados, hubiésemos sido capaces de estar juntos nuevamente? Quizás, solo quizás… la muerte era la mejor opción.

Recuerdo haber cerrado los ojos fuertemente mientras mi corazón latía tan rápido que sentí que explotaría en cualquier momento, mis brazos no soportarían mucho más tiempo, al igual que la tubería, pronto seriamos tragados sin más. ¿Dónde nos llevaría el agujero negro?

Por un momento desee tanto estar nuevamente en aquella playa donde una vez viaje con mis padres, Cassie aún no nacía, recuerdo cuanto me divertí ese día, fue la primera vez que veía un atardecer, un fenómeno natural tan bello que te hace pensar en cuan insignificante es tu existencia. Quise verlo una vez más antes de morir…

Lo demás que recuerdo fue confuso, no pude sostenerme más tiempo y fuimos tragados por la habilidad de papá, en un pestañeo aparecimos en la playa, el lugar que mantuve vivo en mis memorias. ¿Yo hice esto? Seré muy sincero, no lo sé, esa fue la única vez que un suceso como este nos ocurrió, cada vez que tengo tiempo intento volver a teletransportarme como en esa ocasión, pero no logró hacerlo, empiezo a creer que después de todo no fue gracias a mí que nos salvamos de ser tragados. ¿Cassie? Quizás fue ella, quizás soñó con una playa y fue coincidencia llegar a la misma en la que pensaba. Después de todo no soy especial como ella o mis padres, solo soy un humano común y corriente, mi debes ahora es ser el guardián de mi hermana, protegerla del mundo e incluso de sí misma…




Hemos llegado a un restaurante en medio de la carretera, decidimos detenernos un momento para llenar el tanque de gas y a su vez comer un poco. Llevamos tres años en movimiento, nunca permanecemos en el mismo lugar más de una semana. ¿Por qué? Bueno, no es necesario decirlo, pero aún hay gente del gobierno que nos busca, quieren eliminar a Cassie.

¿Cómo hemos sobrevivido? Gracias a ella, he mantenido la decisión de mis padres e intento mantener estancada su habilidad, desde que era pequeña hasta ahora lo único que puede crear son objetos pequeños; en ocasiones estuvimos a punto de ser atrapados, pero jamás le he pedido ayuda, temó que un día despierte su verdadero potencial e inicie algo que no podrá controlar. Su único deber es aparecer dinero cada vez que necesitemos, ya sea para comida o hasta un auto en que transportarnos.
— ¿A dónde iremos esta vez? —Dijo Cassie mientras tomaba un poco de café.

— ¿Alguna vez ha importado el destino? —Miré afuera por la ventana mientras planeó que hacer para mantenernos vivo una semana más.

—Creo que no. —Su mirada denoto tristeza, ella entendía la situación. Estamos obligados a dar vueltas por todo el país, atrapados como ratas.

Muchas veces desee huir lejos de mi patria, pero me temó que no es más que una simple ilusión, un sueño que no puede ser cumplido, al menos no sin tener consecuencias. Desde que mis padres murieron han triplicado la seguridad en las fronteras, al principio solo era por precaución mientras se aseguraban que Cassie hubiera sido absorbida junto con todos por el agujero negro, pero hace dos años y medio cometimos un error e inmediatamente nos identificaron.

—Mantén la calma, no tengo intenciones de herirlos, no intentes nada que cause alboroto o advierta a tu hermana. —La voz de una mujer resonó en mi cabeza. ¿Qué sucede? — ¿Vez esos dos hombres al otro lado del restaurante? Son agentes del gobierno, los han seguido desde hace horas.

— ¿Sucede algo Bran? —Cassie me conocía tan bien, sabia cuando algo andaba mal conmigo. Me miró fijamente con sus ojos marrones como si intentase leer mi mente.

—No sucede nada, solo me siento un poco lleno por la comida. —Sonreí para intentar tranquilizarla.

—La pareja detrás de ustedes tienen armas ocultas, están esperando la señal para actuar. —La voz seguía hablando. —En total hay diez agentes en el restaurante, fueron atraídos a una trampa.

Tome un último sorbo de café antes de pensar en cómo actuar ante esto, si la voz en mi cabeza tiene razón entonces debemos escapar cuanto antes, pero la pregunta es, ¿cómo? Espera… ¿Debo confiar en la voz? Si, lo más seguro es que sí, últimamente han estado más activos de lo usual, solo este mes casi nos encuentran en cuatro ocasiones. ¿Qué está pasando?

— ¿Brandon puedes ver el cielo? Algo me dice que lloverá pronto. —Cassie es muy madura para su edad, tanto que hemos inventando muchas frases clave para pasar desapercibidos.

Ahora estoy seguro que debo confiar en la voz, Cassie ya se ha dado cuenta de la presencia de los agentes, pero la pregunta es ¿Cómo escapar? Lo más probable es que en el momento que nos levantemos actuaran de inmediato. Vamos piensa…

—Confía en mí, intentaremos ayudarlos a escapar. —Dijo la voz.

¿Intentaremos? ¿Hay más de nuestro lado? ¿Cómo sabe acerca de nosotros? No hay tiempo de tantas preguntas, debemos escapar, así que no tengo alternativa; confiare en aquella voz.

—Sí, lloverá, quizás esta vez haya relámpagos. —Le respondí a Cassie, era mi manera de decirle que posiblemente se pondrá feo, que si era necesario debería huir sin mí.

—Le temó a los relámpagos Brandon sabes que necesito abrazarte en las tormentas. —Cassie me miraba cálidamente.

—Estas creciendo Cassandra, es hora de enfrentar tus miedos, no siempre serás una niña. —Odió hablar de esta forma, quisiera decirle todo con naturalidad, pero no debemos alertar a los agentes.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, me tomó de las manos, su cabello rubio le cubría el ojo derecho, quizás el silencio dijo mucho más de lo que podemos decir en estos momentos.

—Es el momento, empezaran a moverse, prepárense para actuar. —La voz interrumpió mis pensamientos. —Levántense y caminen con naturalidad a la salida, una vez fuera corran a su automóvil, ahí afuera los esperara alguien más, huyan con él. Nosotros detendremos a todos los que vayan por ustedes.

Es hora de marcharnos, es momento de ver como terminara esta historia. Le entregue una sonrisa a mi hermana mientras apreté con fuerza sus manos como si fuera un abrazo; nunca nos habían estado tan cerca de atraparnos, al menos no como esta ocasión, caímos en su trampa.

— ¡Es hora de continuar con nuestro viaje! —Trate de actuar con toda naturalidad mientras cerraba la cremallera de mi abrigo.

— ¿Podrías guardar mi muñeca? —Cassie hizo aparecer una pistola en mis manos a la vez que guiñaba el ojo izquierdo.

Suspire mientras la guarde en la bolsa de mi abrigo intentando que nadie la notara. De inmediato nos levantamos de la mesa y comenzamos con el acto final de esta extraña historia a la que llamamos… vida.

Deje veinte dólares en la mesa para pagar la comida y caminamos a la salida como si no ocurría nada, nuestros corazones latían a toda prisa. ¿En verdad es el fin? Así parece, tal y como me dijo la voz, aquellos hombres al otro lado del lugar se levantaron de sus mesas y caminaron apresuradamente en nuestra dirección. Entre en pánico, no tengo la mente clara, creo que cometí un error.

— ¡Corre! —Grité.

Los otros ocho agentes se pusieron de pie enseguida, tomaron sus armas y nos apuntaron mientras corríamos, los hombres que venían hacia nosotros tomaron sus armas de igual manera, la adrenalina en mi es tan grande que juraría ver como corrían en cámara lenta a comparación nuestra.

— ¡Deténganse! —No esperaron más, abrieron fuego contra nosotros, les importo poco todos los civiles que aún estaban en el restaurante.

Si seguimos corriendo a la puerta estamos muertos, para mi mala suerte no hay donde escondernos, así que no tenemos opción, coloque a Cassie frente mía intentando de esta forma ser su escudo. Tomé mi decisión, morir en esta lluvia de balas con tal de salvarla.

Sentí como algunas balas rozaban mi piel, esto es el final, tomé la pistola que me fue entregada hace unos momentos y disparé en contra de ellos mientras corría, soy malo disparando lo sé, pero. ¿Qué más puedo hacer?

Algunos agentes salieron del restaurante a través de la ventana y otros chocaban contra las paredes sin que nadie los tocara siquiera, los disparos se detuvieron un segundo antes de cambiar de objetivo; ahí estaba ella, la mujer que hablaba conmigo. Era una mujer esbelta, un poco anciana, arrugas en el rostro, pelo plateado, lentes sobre sus ojos verdes. ¿Es una de ellos? Es decir, una poseedora del genoma z.

— ¡Corran a su auto, vienen helicópteros y patrullas en camino! —La mujer nos gritó mientras continuaba encargándose de los agentes.

— ¡Es otra anormal, disparen a matar! —Uno de los agentes se hizo escuchar en todo el restaurante.
¿Están locos? Afuera hay tanques de gasolina, explotaremos todos si se sale de control… maldición, creo que en el peor de los casos ese es su plan b.

La mujer continua ganando tiempo mientras huíamos, levantaba a los agentes por los aires sin tocarlos, volaban de un lado a otro como moscas. Una ráfaga de balas se abrió camino por todo el restaurante matando a los inocentes que estaban en el momento y lugar equivocado.

Todas las balas que intentasen llegar a la anciana eran detenidas en el aire, como si fuese una especie de campo de fuerza. ¿Lo era? Tenemos suerte que este de nuestro lado, no quisiera tenerla de enemiga, pero. ¿Por qué no los mata? Para ella no habría problema alguno, podríamos huir juntos.

No quise mirar atrás y me dispuse a correr junto con mi hermana hacia fuera del restaurante donde nos esperaba sentado en nuestro auto un hombre mayor con la cabeza llena de canas, estaba sentado en el asiento del conductor.

— ¿Qué esperan? ¡Suban! —Los helicópteros se escuchaban cada vez más cerca, las patrullas podían verse a lo lejos en la carretera.

—No tenemos opción, debemos subir con él. —Le dije a Cassie mientras le tomaba la mano y huíamos del lugar.

La ayude a subir dentro del automóvil y nos dispusimos a huir, le entregue las llaves del vehículo al hombre e inmediatamente dejamos atrás aquel lugar justo a tiempo; docenas de patrullas estaban llegando al restaurante.

—No miren atrás, deben mantener a Cassie lejos de todo peligro. —La voz de la mujer una vez resonó en mi cabeza.

— ¿Quién eres? —Dijo Cassie, al parecer en esta ocasión todos podíamos escucharla hablar en nuestra mente.

—Tus padres trabajaron con nosotros durante muchos años, fueron nuestros grandes amigos, cuando supimos que continuabas con vida renunciamos a nuestros puestos, para poder encontrarlos, se los debemos a sus padres. Descuiden los mantendremos a salvo esta vez.

— ¿Qué  pasara contigo? —Pregunte, aunque conocía muy bien la respuesta.

—Los helicópteros están sobre el restaurante en este momento, será un problema para ustedes, explotaré el lugar gracias a los tanques de gasolina, hay demasiados muertos y tantas cosas que no podrán ocultar. —La voz hizo una pausa. —Cristopher, te espero al otro lado. Gracias por los mejores años, te amo…

La explosión hizo retumbar el suelo a pesar que estábamos lejos del lugar, el auto se desestabilizo por unos segundos. Las patrullas delante de nosotros habían creado una barrera intentando que no pudiéramos escapar.

—Sosténganse fuerte, esto no es problema alguno. —El hombre parecía rudo a pesar de su edad. No parecía inmutarse por la muerte de aquella mujer, era como si ya estuvieran preparado para esto.

Las patrullas empezaron a disparar tratando detener el automóvil antes que llegásemos más cerca. Cassie tenía los ojos cerrados, parecía estar rezando, algo poco usual en ella. Cristopher alzo su mano izquierda al mismo tiempo que tomaba el volante con la derecha y en un pestañeo observe como se distorsionó el espacio frente a nosotros para crear una onda de choque tan poderosa que mando a volar a todos los hombres y patrullas delante nuestro.

—Algo como esto no podrá detenernos. —Cristopher continuaba mirando el frente sin mostrar expresión alguna.

Pasamos por el hueco hecho por su habilidad, tal parece que no será tan sencillo escapar como creíamos, adelante nuestro se encontraban más autos, esta vez de color negro seguido de cientos de agentes apuntándonos. Dos Personas se colocaron al frente de todos, como si no les importara volar por los aires como sus otros compañeros. A medida nos acercamos más distinguí a las personas. Un hombre y una mujer vestidos de trajes negros, el hombre era afroamericano y la mujer caucásica pelirroja.

— ¿Creen que trayendo a más personas nos detendrán? —Nuevamente alzo su mano izquierda y se preparó para lanzarlos por los aires.

Los agentes parecían despreocupados, esto es extraño. La pelirroja dio un paso adelante, nos sonrió. ¿Qué significa esto? En un parpadeo desapareció frente a nuestros ojos para aparecer en el asiento trasero del auto a lado de Cassie.

—Demasiado lento. —No me dio tiempo de reaccionar, la mujer utilizo sus manos para torcer el cuello del conductor, cuando la voltee a ver nuevamente había desaparecido junto con Cassie.

¿Qué demonios ocurre? Estaba nuevamente a lado de su compañero con mi hermana en sus brazos, antes que pudiera decir algo observe como inyectaba algo en el cuello de Cassie. No tengo que ser un genio para saber que le fue inyectado, lo más seguro eso adormitara sus sentidos antes de que pueda hacer algo para defenderse.

—Ya la tenemos, encárgate del hermano. —Dijo la pelirroja con una sonrisa.

¡Maldita sea! No pude cumplir mi promesa de mantenerla a salvo, todos murieron en vano, lo siento… El otro agente a la par de ella dio unos pasos al frente, se acomodó el saco e hizo chasquear sus dedos, no pude seguir observando, el cadáver del anciano tenía el pie en el acelerador,  esto sin duda es mi fin.

Una sonido ensordecedor me advierte que no viviré para cuando el auto se detenga, una explosión creada de la nada genera una onda de choque tan potente que llena de fuego todo el vehículo, me lanza por los aires con mi cuerpo cubierto de llamas; el tiempo se detiene por unos instantes, veo a mi hermana en los brazos de sus asesinos y no puedo dejar de pensar en mi error, en lo débil que siempre fui, si tan solo hubiera podido protegerla.

No he contado las veces que he rodado en la tierra producto de mi descenso causado por la explosión, pero mi cuerpo continua en llamas, no hay nada que pueda hacer, a pesar que mi cuerpo se retuerza y mi voz grite de dolor, lo único que deseo es tomar a Cassie y marcharnos lejos.

—Admiro que hayas logrado esconder a tu hermana de nosotros todo este tiempo. —El agente se acercó a mí, me miró con sus ojos oscuros, penetrantes. —Tendré piedad de ti, después de todo no tengo nada en contra tuyo, solo cumplo órdenes.

Lo ultimó que observe fue como dirigió su mano hacia mí y enseguida chasqueó sus dedos, no quiero seguir viendo, esperare mi muerte como un hombre, pero si fuese posible decirle mis últimas palabras a mi hermana serian: Disculpa por no haber sido de mucha utilidad, yo no soy como tú, mamá o papá, pero te juro que intente protegerte con todas mis fuerzas, lamento que esto tenga que pasar; Cassie por favor huye como puedas, ve a un lugar tranquilo, donde nadie te encuentre, por favor vive y no te culpes por nada de esto, ahora me reuniré con papá y mamá, todo está bien ahora… ¡Cassandra por favor huye!

— ¡La niña ha desaparecido! —Fue lo último de escuche de la mujer antes que mi cuerpo sintiera como la temperatura aumentaba en mi interior, empecé a temblar involuntariamente, cada vez más rápido. ¿Así se siente ir al infierno? Siento como mi piel arde en llamas, como mis órganos presionan mi cuerpo desde el interior intentando salir. Para mí ha pasado una eternidad, pero estoy seguro que en realidad no ha pasado ni un segundo, el tiempo se ha detenido para mí, no de la forma que quisiera; es difícil describir este dolor, mi cuerpo explotando en millones de pedazos, mis órganos, mi sangre esparcido en la carretera. ¿Cassie me harías un favor? Vive, no te rindas hasta encontrar tu verdadero propósito en esta vida. Cassie, por favor vive…



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Acerca de Edd Lizt

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