The Dragon king of Astarots. Capitulo 10: HÉROES

Hola a todos finalmente aquí el capitulo diez y capitulo final del primer volumen de mi novela, hace casi dos meses que empece esta pequeña pagina, en el proceso David y Filias se unieron con sus propias novelas las cuales han tenido también mucha popularidad, mis mas sinceros agradecimientos por estar a mi lado y espero que sigan disfrutando de la novela, pronto también estará el epilogo y durante las vacaciones trabajare con el PDF, gracias yo no seria nada sin ustedes que leen esta historia.

Bien dejemos esto de lado ahora lo importante, por parte de nuestra artista aquí esta la tan esperada princesa manipuladora, la princesa Louise III de Galart.




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En cuanto nos vio el demonio rápidamente corrió nuestra dirección con grandes pasos que cortaron la distancia entre nosotros en unos segundos.

- Te encontré.

De un momento a otro el demonio me mando a volar de un golpe haciendo que me estrellara contra el muro de una casa ocasionando que cayeran algunos escombros sobre de mí, después este se volteo a ver a Mio.

- Al fin la encontré, vamos ven conmigo y no te hare daño aunque al principio te duela un poco eventualmente te acostumbraras ¿Qué dices?

En ese momento logre ver que el demonio hiso una cara como la de un viejo lujurioso mientras acosaba a Mio.

- Vamos.

Mientras soltaba una de sus espadas de tamaño normal estiro su mano para tomar a Mio que se encontraba paralizada del miedo, sin perder el tiempo me quite los escombros y corrí hacia Mio.

- Rápido Mio tenemos que salir de aquí.

- Eh?

Tire de la mano de Mio y la agarre en mis brazos y salí corriendo lo más rápido posible.

- Mio tenemos que donde Yuki y Erina para poder hacerle frente a ese monstruo.

- …

- ¿Mio?

- …

Mientras la cargaba ella se me quedo mirando con los ojos abiertos.

- ¡No escaparan!

Al mirar atrás el demonio se encontraba persiguiéndonos con sus enormes pasos, aunque no parecía ser muy rápido el tamaño de sus piernas parecía compensar su velocidad.

- ¡Toma esto!

El demonio lanzo sus dos espadas grandes hacia nosotros, con Mio en mis brazos no lograría esquivar las espadas, el no poder activar “Reflejos” de manera voluntaria se vuelve un dolor de cabeza en estas situaciones.

- ¡TORNADO!

En ese momento vi a Yuki que venía con Erina a toda velocidad al mismo tiempo que Yuki usaba su habilidad de Tornado para hacer que una de las espadas saliera volando en otra dirección.

Después de eso di un giro sobre mi pie izquierdo mientras alzaba mi pie derecho y luego dejándolo caer interceptando la otra espada y aplastándola contra el suelo.

- Shiro, Mio ¿están bien? Escuchamos un alboroto y nos apresuramos para llegar aquí.

- Si tenemos un pequeño problema por allá.

- ¡¿Dónde están?! ¡Salgan rápido de su escondite!

Señale en dirección de donde venía el grito.

- ¡¿Qué rayos es eso?!

Al verlo Yuki se exalto por un momento un poco asustado.

- Están hay jefe.

- Le dije que no podíamos subestimar a ese chico de blanco, solo mire como me dejo el brazo.

- ¡Cállate y dame tu espada!

- Pe-pero si…

- ¡Que me la des!

Enfurecido El demonio toma la espada del calvo por la fuerza y después lo lanza, el de cabello largo no fue la excepción también le arrebato su espada y lo mando a volar.

- Atacando a sus propios aliados, que monstruo más despreciable.

Yuki dejo salir esas palabras de su boca al ver lo que el demonio le hiso a esos dos.

- Oye ¿puedes bajarme ya?

Voltea ver a Mio que aún estaba en mis brazos mientras ella ocultaba su rostro.

- Lo siento me había olvidado de ti.

- Solo bájame ya.

Al bajar a Mio el demonio ya se estaba dirigiendo hacia nosotros con una espada en una de sus cuatro manos, los cuatro lo evitamos mientras corría haciendo que se estrellara con una de las casas.

- ¿Cómo se supone que derrotemos a esa cosa?

- Yo tengo un plan.

Mientras Mio se quejaba Yuki empezó a explicar un plan para poder derrotar al demonio.

- ¿Esta seguro que funcionara?

- Huhu ¿Con quién crees que estás hablando? Yo soy Okamura Hiiro el más…

- Ya entendimos solo cállate.

- ¿Podrás hacer “eso” Erina?

- Déjamelo a mí.

Todos asentimos al plan de Yuki y nos preparamos, un par de segundos después el Demonio sale de la casa destruyéndola por completo.

- ¡Los matare! ¡Juro que los matare a todos!

Nuevamente el Demonio tomo velocidad mientras venia hacia nosotros.

- ¡MURO DE ROCA!

- ¡Eso no me detendrá!

El Demonio aumento su velocidad mientras se dirigió al muro que Yuki hiso con su habilidad.

- Caíste.

Junto al Yuki se encontraba Erina que también se encontraba usando magia de tierra para reforzar aún más el muro de Yuki, al llegar al muro el demonio lo destrozo pero este se detuvo totalmente confundido por el golpe.

- Ahora Mio.

- ¡ESPINAS DE ROCA!

Ahora Mio también uso su habilidad para sellar los movimientos de los cuatro brazos con sus espinas.

- ¡Shiro tu turno!

Salgo de detrás de Mio hacia el demonio a toda velocidad, al verme trato de esquivarme pero ya era tarde el encontraba atrapado recibiendo mi golpe a toda velocidad en su estómago.

Después de eso me aleje y la magia desapareció haciendo que las espinas se volvieran tierra dejando caer.

- ¿Lo logramos?

- ¡MIO!

En ese momento el demonio empezó a levantarse de nuevo, mientras lo hacia sus cuernos y cuerpo empezó a aumentar de tamaño, al terminar de levantarse este tenía el tamaño de una casa de dos pisos.

- ¡AAAAAAARRRRRRRGGGGGGGGGGG!

Con sus ojos totalmente en blanco dejo salir un gran rugido que seguramente se escuchó por todo el lugar.

- ¡¿Ahora que sucede?!

- ¡Levantaste la bandera de la muerte Mio!

- ¡EHHHH?!

- Cállense ustedes dos y corran.

Interrumpí a Yuki y Mio mientras tomaba a Erina para poder correr más rápido.

- Yuki.

- ¿Qué sucede Shiro?

- ¿No tienes algún otro plan que puedan funcionar contra eso?

- En este momento no se me ocurre nada, aunque…

- Lo que sea está bien solo dilo rápido

El demonio que ahora era gigante empezó a balancear sus brazos de manera que tomaba impulso para golpearnos mientras no seguía, aunque eran fáciles de esquivar estos tenían una gran potencia, lo suficiente como para dejar cráteres.

- Si Mía y yo usamos nuestras mejores habilidades “Cascada” y “Bala roca” quizás podríamos hacerle daño pero ambos nos quedaríamos sin magia para otros ataques, el problema es que no podemos pararlo lo suficiente como para preparar los ataques.

- Yo podría hundir la tierra a su alrededor para que se detenga un par de segundos.

- ¿Puedes hacer eso Erina?

- ¡Sí!

Los tres le dijimos a Mio el plan y ella asintió después baje a Erina para que pudiera usar su magia, al terminar el suelo alrededor del Demonio empezó a deformarse ocasionando que se hundiera.

- ¡Ahora!

- ¡BALA ROCA!

- ¡CASCADA!

En ese momento un círculo se formó encima del Demonio y este dejo salir una enorme cantidad de agua a una presión que hacía temblar un poco el suelo, por otro lado enfrente de Yuki se formó una gran roca que salió volando a una gran velocidad.

Tan pronto como el agua dejo de fluir la bala ya se encontraba a unos pocos metros de distancia.

- ¡AAAAAAAAARRRRRRRRRRGGGGGGGGGG!

Nuevamente el Demonio dejo salir un rugido y con dos de sus manos detuvo la bala roca destrozándola con las otras dos.

- Imposible…

Atónitos Mio y Yuki ambos Caen al suelo.

- No hay manera de derrotar a esa cosa.

- ¿No decías que eras un héroe? ¿O solo eran palabra vacías?

Mientras Yuki permanecía en el suelo sin esperanzas solté esas palabras por reflejo.

- Yo no creo ser un héroe o un aliado de la justicia pero de todas maneras planeo derrotar a esa cosa y volver a mí casa a salvo.

Deje a Erina que Se encontraba exhausta después de usar mucha magia junto a Yuki, después de eso corrí lo más rápido que pude esquivando los golpes para ponerme a su espalda.

Cuando llegue note algo en la parte alta de su espalda cerca de su cuello, era una especia de tatuaje negro de una calavera con cuernos que parecía dejar salir fuego de su boca.

- ¿Eso estaba hay antes?

Me puse a recordar todo la pelea hasta ahora pero recordé que ese tatuaje estuviera entes de que tomara ese enorme tamaño.

- Me pregunto si…

Tome de nuevo velocidad y me acerque lo más que pude para tratar de llegar a su espalda, dando un salto y serrando mí puño enceste un golpe directo a la marca.

- ¡AAAARRRRRRRGGGGGGG!

Como las veces anteriores dejo salir un grito, al parecer ese era su punto débil, en ese momento el Demonio trato de devolverme el golpe pero lo esquive.

- Parece que golpearlo una segunda vez va a ser difícil.

Tratando de golpearme el demonio corre hacia mí varias veces pero lo esquivo, ahora yo era por completo su objetivo.

- No podré hacer nada si solo me mantengo evadiendo sus golpes

- ¡PUÑO DE AIRE!

Mientras estaba esquivando una gran masa de aire golpeo al demonio ocasionando que se aturdiera por un momento.

- ¡Shiro!

En ese momento Yuki me grito mientras me lanza algo, al atraparlo noto que es el cuchillo que nos monstruo esta mañana, el mismo que era dejado por los cada uno de esos tres monstruos en el calabozo.

- ¡LANZALLAMAS!

Después de arrojarme el cuchillo usa la poca magia que le quedaba para crear una apertura, sin perder el tiempo me coloque justo detrás del demonio.

Aprovechando su aturdimiento di un salto y clave el cuchillo justo en el centro de la imagen del cráneo.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRGGGGGGG!

Gritando aún más fuerte que las veces anteriores el Demonio trata de hacer que caiga de su espalda.

- ¡INCINERATE!

Justo como en el calabozo siento como mi sangre se calienta mientras el fuego empieza a cubrir el cuchillo, el fuego inmediatamente se propago por toda la marca haciendo que esta ardiera en un extraño fuego color negro, después de unos segundos el fuego cambio a color blanco y desapareció.

Saque el cuchillo el cual empezó a hacerse cenizas y dejando solo la empuñadura de nuevo, también el demonio empezó a disminuir de tamaño hasta terminar casi de mi estatura, su piel ya no era roja si no morena, sus músculos ahora eran más pequeños, sus cuernos ahora eran más pequeños apenas un poco más grandes que los de Erina, por ultimo ahora había un largo cabello negro que cubría su cabeza.

- Gracias.

Dejando salir esas palabras se desmayó por completo, dejándolo de lado fui con Yuki, Mio y Erina que se encontraban sentados en el suelo exhaustos, al verlos yo también me senté.

- Fue una noche bastante difícil.

- Y que lo digas.

- No quiero volver a hacer algo como esto nunca más.

Mientras los tres estaban hablando note que ya no había casas cubiertas en fuego, seguramente a causa de la gran cantidad de agua que salió por la habilidad de Mio.

- Que cansancio espero irme a dormir pronto.

Dije eso pero repentinamente note un pequeño haz de luz que salía del horizonte, el sol había comenzado a salir.

- ¿Cuántas horas estuvimos peleando?

- ¿Acaso importa?

Mientras seguíamos hablando las personas del pueblo habían comenzado a regresar y sin que nos diéramos cuenta varios ya no habían rodeado.

- Verdaderamente son héroes.

- Héroes que llegaron aquí para salvar a nuestro pequeño pueblo olvidado.

- ¡Alabados sean los héroes!

Toda la gente empezó a aclamar por nosotros mientras sonreían y tenía miradas felices es sus rostros, todo el mundo nos veía como los héroes que salvaron a su pueblo del malvado demonio rojo.

- Hahaha ya no teman más, Daishi Yuki y sus compañeros han salvado el y expulsado al demonio del pueblo.

- ¡Yuki!

Antes de que Mio golpeara a Yuki en la cara la detuve.

- Solo déjalo disfrutar del momento el también hiso su parte.

- *suspiro* si tú lo dices.

- Por el momento creo que deberíamos de tomar un descanso.

Me recosté sobre el suelo mientras Yuki seguía recibiendo halagos de los aldeanos, Mio suspiraba por todos los delirios de Yuki y Erina se había sentado cerca de donde me recosté.

. No han pasado más de tres días desde que los conocí y ya son los héroes del pueto.

Se mordió la legua, que magnifica manera de arruinar el ambiente.

- Ha.

- Muuuu, no te rías por favor.

- je lo siento, pero tienes razón, hace nada que llegamos a este mundo y ya nos aclaman como héroes, me pregunto que pasara más adelante.

Miro a Erina que estaba sonriendo, luego a Mio que también tenía una pequeña sonrisa, por ultimo a Yuki que me miraba de perfil también lucia feliz de alguna manera.

- “Supongo que ya nos las arreglaremos”

Dije en mi mente mientras me empezaba a quedarme dormido.
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