Las Crónicas del Poco Respetado Héroe: Prologo

No, No están imaginando cosas, si es el prologo.

¡Filias ha vuelto!, eso es lo que me gustaría decir, pero aun no he podido terminar el primer arco, mas aun que a mitad me explicaron ciertas reglas de acentuación y me tomo todo un día arreglar eso en solo dos capítulos.

Sobre el prologo: Es material nuevo, no me gusta subir material del mismo solo editado y con agregado, así que es probable que si suba algo mas, como el capitulo 1, seria con otro capitulo extra con material nuevo.

¿qué puedo decir? este capitulo me costo un poco a decir verdad, había mucho que contar sobre el pasado de los protagonistas, sin llegar a dar "Spoilers" de eso, por que habrá un arco cero como se dieron cuenta en la imagen de mi ultima publicación, y si no "Upss", donde contare mas a fondo eso, pero sera en un futuro no muy cercano o tal vez sí.

¿que falta decir?... creo que seria todo, no los entretengo mas, disfruten la lectura.

Pd: Típico, escribir el texto y luego borrarle las muletillas lingüísticas para fingir que no las tienes.
Pd2: Si encuentran algún error ortográfico haganmelo saber


Prologo

Manténganse en posición, esperen a la señal gritó mientras tomaba el pomo de su espada, el bosque estaba lleno de un sentimiento anormal, las aves no se escuchaban cantar, el viento ni siquiera soplaba en ese frondoso lugar.
Lo único que se podía oír era el retumbar suave en el suelo, cada vez que ese retumbar llegaba a los pies de los guerreros estos se acomodaban, el sudor transitaba por su cuerpo debido a los calurosos días a mediados de Quyorg, aunque también se debía en parte al temor a la muerte que estaban experimentando.
La respiración del capitán fue ascendiendo y acelerándose de forma constante, pero una vez lo noto, ésta regreso a la normalidad —No se desesperen, estamos aquí por un bien mayor— habló relajadamente tratando de calmar a su gente.
—¡Si, Capitán!— el grito tranquilizó a todos, sabiendo que junto a ellos estaban guerreros con quienes habían compartido muchas peleas, la tranquilidad no duro mucho cuando una extraña luz de color índigo se levanto en el cielo, brillando como un sol oscuro, augurando males y peligros a los corazones de los guerreros.
—Quietos— Levantó su mano sin mirar atrás, sus guerreros solo se quedaron en silencio tratando de sujetar el mango de sus espadas lo mas fuerte posible.
Un rugido acompañó el ultimo temblor, algunos de los guerreros trataron de escapar, pero la mirada de sus compañeros los retuvieron, el bosque frente a ellos se derrumbó, de frente a el ejercito unos grandes dientes salieron tratando de romper el cráneo de la persona mas cercana.
—¡Capitán!— Gritaron asustados a la persona frente a ellos.
—¡Mantenganse concentrados!— dijo mientras se dejaba caer al suelo, rebanó el estomago del monstruo y éste cayó inerte en el suelo.
—Capitán, ¿se encuentra bien?—
—Un Sircornio pesado, es bueno que no tengan buen olfato— pateando a la bestia miró a el joven hombre que se había acercado -Estoy bien, al menos mejor que el— se rió al darse cuenta de la cantidad de contenido visceral que tenia encima —Preparen todas las cosas, los cebos de caza van a estar pronto—
—Entendido— todos se acomodaron y retrocedieron con cuidado unos metros de la entrada del bosque
—¡Arqueros, preparen las flechas!¡Escudos en posiciones de defensa! ¡no dejen que ningún Sircornio salga de el limite!— daba ordenes rápidamente.
De lo profundo de bosque salieron dos hombres corriendo a gran velocidad como si no se tratara de nada difícil, no parecían cansados ni asustados por la gran cantidad de Sircornios que amenazaban con despedazarlos a mordidas.
—Lo siento Lirius, ese pequeñín se entusiasmo— dijo mientras salia del bosque uno de los hombres, detrás de él se mostraron Sircornios del triple del tamaño del que había sido destripado.
—Preparen...— dejo la frase en el aire —¡Arqueros!¡listo!— en cuanto la orden fue dicha, una insana cantidad de flechas en llamas comenzaron a acercarse a los dos hombres, estos no dudaron y siguieron corriendo hasta que, a los pocos metros, desaparecieron.
Las flechas colisionaron con los Sircornios, pero su gruesa piel les impedía recibir heridas mortales, al menos instantáneas.
—Hondas ¡fuego!— ordenó sin dar tiempo a los Sircornios de encontrar a los cebos, cayeron, sobre ellos, bolsas que desparramaron su liquido por doquier, se incendio el suelo y con éste los Sircornios, mientras estos intentaban desesperados encontrar una forma de sobrevivir, los soldados golpeaban con sus altas y gruesas piezas de metal, nada menos que escudos de torre.
Tan altas que casi doblaban la propia estatura de los soldados, esos muros eran considerados en la armada como inamovibles, los ataques de parte de los desesperados Sircornios no se hicieron esperar, mordían los gruesos escudos, chocaban contra ellos, algunos intentaban en vano saltar.
Los gritos de desesperación duraron solo un momento, pero se sintió como si hubiera pasado mas tiempo, los soldados comunes sostenían sus espadas a medio sacar, preparados ante la posibilidad de que un Sircornio atravesara la barrera de escudos, pero eso no sucedió, el ultimo de los Sircornios se mostraba aletargado, quemado y herido en medio del campo, los soldados tocaron instantáneamente su emblema y levantaron un rezo.
Ninguno se decidía a atacar a la bestia, se veía indefensa y débil, no representaba la amenaza que segundos antes se ligaba a su nombre.
—Capitán, ¿que hacemos?— preguntó uno de los soldados.
—Esta medio muerto, Kaides no nos perdonaría si lo dejamos así como esta, recuerden "porque las bestias, fueron al hombre...— dejó la frase en el aire
—Para que las aprovechara, sufrimiento y agonía no deben llevar en ellas"— completaron todos los soldados y uno de ellos se acerco a la bestia.
—Te libero de tu sufrimiento, alzo el rezo a los cielos para que no sufras en agonía y reencarnes pacíficamente— clavó en un costado su espada y la bestia simplemente cesó su movimiento.
Una vez la ultima bestia cayó al suelo, todos se mantuvieron inmóviles, la respiración acelerada y la adrenalina en su sistema se habían acabado y con eso sus fuerzas también los abandonaron, cayeron al suelo algunos, otros se inclinaron y dieron rezos de agradecimientos a la trinidad.
—Termino todo, por fin— dijo manteniéndose en pie, capitán o no, tenia que mantenerse firme, aunque deseara arrojarse al suelo y descansar un poco.
—Deberías relajarte, por que no te tiras al suelo— dijo uno de los cebos.
—Tu sabes que soy capitán, no puedo mostrarme tan débil— respondió con molestia, juraría haber tenido esa conversación antes, cada vez que una misión finalizaba, de hecho.
—Pues Hog no piensa igual— señaló el cebo al hombre que momentos antes había corrido junto a él para atraer a las bestias, éste se encontraba en el suelo girando mientras se llenaba de tierra, su armadura de cuero estaba tirada con el menor descuido.
—Creí que moriría— Dijo Hog
—¡Morir!¡¿Usted?!, primero se cae el cielo antes de que eso suceda capitán— le respondió en broma uno de los soldados cercanos que bebía sin parar de su bolsa de agua.
—Por si no lo sabes sigo siendo un simple hombre— reprochó Hog quien se había levantado y arrebatado el agua del soldado, éste no replicó ante la acción.
—¿Un simple hombre, usted?... con todo el respeto, capitán, ¿cuando fue la ultima vez que llevo a una mujer a su cama?— Hog se mantuvo en silencio, aun a su avanzada edad, nunca había llevado a una mujer a su cama.
Las carcajadas no se hicieron esperar mientras veían como Hog se mantenía callado, incluso aunque fuera uno de sus capitanes, la situación y el estrés los habían llevado a reír sin parar.
—Muy graciosos, mas respeto para el capitán Hog—
—Vamos Lum, no es para tanto, deja que tengan su tiempo de relajación— le dijo Hog a el joven que lo había acompañado en la carrera momentos antes.
—Pero Hog, no pueden faltarte al respeto—
—No me preocupa, no estoy aquí para que me traten con respeto—
—El que debería tratarse con mas respeto eres tu Hog, no puedo creer que actúes tan irresponsablemente frente a los soldados—
—Lirius... vamos, deja que me divierta, sabes cuanto estrés me causa esto— le respondió a la Joven Capitana frente a él.
—Calmarme, aun no terminamos esto, no quiero que la noche nos abrigue antes de haber recogido a los Sircornios—
—Vez, a eso me refiero, llevas muchos años aquí, creo que te hace falta un poco de diversión, una aventura de una noche funcionaria muy bien— Lirius se ruborizo, estar controlando a la gran cantidad de hombres ahí no era nada, pero salir a juguetear con uno una noche le parecía mas complicado.
—Hog, ¿podríamos dejar eso para después de terminar la misión?— hablo evadiendo el tema.
—Lirius no me cambies la conversación, esa es mi verdadera opinión—
—No necesito nada como una aventura de una noche, sabes que no puedo darme ese lujo— la discusión se lograba escuchar por todos, pero la ignoraban, no deseaban ser castigados por la capitana.
—Si, si, si, honor, descendencia, prestigio... Bla bla bla— Lum habló, le molestaba mucho ese tipo de cosas.
—Todo el mundo, el sol empieza a acariciar el horizonte, si no quieren trabajar toda la noche, empiecen a destazar y desollar a los Sircornios, ya saben la regla, quien no trabaja no come—
—A la orden, Capitán— se pronunció al unísono
—Lirius...— continuó la platica Hog frente a uno de los Sircornios,estaba quitando los colmillos de este —si lo que quieres es sentar cabeza...— ella lo volteó a ver, para que llevara la platica tan lejos era por que algo planeaba.
—¿A donde quieres llegar?—
—Cumples 21 a finales de Quyorg, a esa edad tu madre ya había tenido a tu hermana, así que pensaba en que, no se, tú y Lum harían buena pareja—
—Yo y Lum, ¿por que dices eso?—
—No lo se, los he visto muy juntos últimamente y no falta decir que el siempre te hace reír, estaría muy feliz de que ustedes terminaran juntos y recibieran un titulo nobiliario, tener pequeños nietos corriendo de aquí para allá seria agradable— Hog siguió realizando su trabajo, pero una sonrisa apareció en su rostro al decir lo de los nietos, mientras tanto Lirius sólo lo miraba confundida
—Ya lo veo, así que a eso querías llegar—
—¿A que te refieres?—
—Quieres que siente cabeza y deje la Armada—
—En efecto— suspiro Hog —no voy a ocultarlo, eso es lo que quiero, es mucho de la armada, al menos trabajando en el frente, aun sigues siendo una señorita—
—Hog, esta fue mi decisión, tanto como fue la tuya volver a aquí—
—Ni tanto, me obligaste— dijo entre risas Hog, a lo que Lirius respondió tocando su estomago.
—Tu entiendes a lo que me refiero, no pienso dejarte solo con el peso de la armada—
—Ni que no supiera como funciona, puedo hacerla trabajar sin ustedes, así que no te preocupes de que se caiga en pedazos si no estas—
—Es mi ultima palabra, me quedare—
—Entonces, morirás virgen y sola— Hog terminó de quitar los colmillos y se levantó, limpió su pantalón mientras hacia tiempo y se retiró.
—No parece ser tan malo, tú morirás virgen y solo y no parece afectarte—
—Dejare la Armada el próximo Batush—
—Espera, Hog, estas hablando en serio — Lirius se detuvo de destazar al Sircornio en cuanto escucho a Hog.
—Si, ya he dado mucho de mi para cumplir con mi promesa, es hora de que pueda cumplir mi sueño— Hog se alejó de el lugar dejando un silencio incomodo en Lirius.
............
—Buena misión a todos, festejen y celebren hoy, ya mañana llevaran regalos a su familias— dio el brindis Lum, Lirius no se sentía con ánimos y Hog había dicho que seria aburrido —¡Por Intartes y las bendiciones de los tres grandes!— gritó al final, todos levantaron sus copas y brindaron.
Estaban en su campamento, la noche estaba en su máximo esplendor y la luna en lo alto, completa y luminosa hacia un ambiente propicio para una celebración, el licor corría por el suelo, desde la boca de los hombres ebrios, como si de ríos de oro se trataran.
La música, tocada por uno de los soldados, que de antaño había intentado ser un trovador sin mucho éxito, hacia descansar los corazones de la armada y era acompañado por los coros de los mismos, ebrios y hastiado de cerveza, hombres que habían peleado juntos como hermanos.
Lirius se alejó de la celebración, se sentó en el asiento junto a Hog, en donde nadie mas podía ver, silencioso y sin cambios, el lugar parecía un mundo diferente a el que era la celebración.
—¿En serio planeas irte Hog?— dijo algo melancólica
—No pertenezco aquí, cada vez que despierto en una de las camas tan sencillas, en una carpa de tela gruesa, escuchando el golpeteo del metal contra el metal en lugar del cantar de los pájaros, me doy cuenta. Aunque estoy hecho para esto, mi ser quiere mi antigua vida—
—Perdón por obligarte a esto, no pensaba claramente las cosas—
—No te preocupes, pero quiero que entiendas, al igual que yo, una señorita como tu no pertenece a este lugar, nos arrastramos mutuamente a este hoyo, desearía que saliéramos juntos de el— Hog se miraba triste y cansado.
—Lo entiendo, me iré el próximo Batush entonces, al fin y al cabo, Lum no es un mal partido, fuerte, independiente, con un buen sentido del humor— Lirius sonreía, entendía que ese día llegaría, pero no creía que llegara tan pronto.
—Has hecho mucho por Intartes y por Leah, es hora de que te devuelvan un poco, de seguro él lo entenderá—
—Si, eso creo— Lirius estaba enfrascada en sus propios pensamientos — ¿qué planeas hacer?, me refiero, ¿qué vas a hacer después de volver?
—Pues... reconstruir mi casa y plantar mi tierra, tal vez contrate ayudantes, pero... aun no lo decido, aun quedan malas experiencias—
—Siempre puedes contratarnos a Lum y a mi, ¿no lo crees?—
—No me sentiría bien, darles su espacio es mejor, mejor para ambos y para mi también—
—Lo entiendo, ¿que harás sobre la herencia?—
—esta manchada de sangre, no me gustaría tocarla, pero si llego a tener hijos se la dejaría a ellos—
—¿Hijos?— Lirius imagino a Hog cuidando niños y una memoria muy antigua llego a ella —pff, jajaja— empezó a reír sin parar —no te imagino cuidando niños, muy difícilmente pudiste con nosotras y mas importante, ¿con quién?—
—¿Con quién?, es una muy buena pregunta, aun no lo se, hay muchas chicas que se enamoraron de mi en su juventud, alguna debe de estar por ahí—
—Buena suerte con eso— golpeó la espalda de Hog y de dirigió a la celebración, de pronto le  apetecía un trago de licor, un licor fuerte, lo suficiente para desconectarse de todo lo que sucedía.
............
La ciudad se mostraba tan bulliciosa como era de costumbre, los mercados estaban llenos de mercancías y vendedores,las casas eran barridas y limpiadas, como cualquier día.
La Armada caminó por la ciudad mientras las personas se movían para dar espacio al numeroso ejercito que transitaba rumbo al castillo de la ciudad, este recorrió silencioso por las calles de la ciudad, los soldados al frente del muro que separaba al castillo de la cuidad simplemente asintieron y abrieron las puertas.
La base de la Armada se encontraba dentro de el castillo, cerca de la entrada de el muro, todos los soldados entraron en la base de la armada y empezaron a retirar sus pesadas armaduras, algunas metálicas abolladas y de cuero rotas en varias zonas.
—¡Lirius!— gritó una joven encapuchada antes de lanzarse encima de la capitana —¿cómo te fue en la batalla?— parecía feliz de ver a Lirius después de dos meses de ausencia.
—Fue bien,excepto por que un Sircornio se adelanto—
—Ya dije que fue un accidente— dijo Hog detrás de ella
—¿Eran Sircornios?— preguntó interesada
—Si, había cerca de 200 Sircornios en la zona—
—¡¿200?!— se sorprendió la chica encapuchada —pero sus periodos de reproducción son cada dos años, dos crías por hembra...—
—Debió haber algo malo, ¿revisaron las corrientes mágicas?— concluyó uno de los chicos, vestía un atuendo similar al de la chica encapuchada.
—Lo revisamos, no hay muchas fluctuaciones por esa zona— Hog dejó su armadura de cuero sin cuidado, era de las cosas que mas le molestaba, usar una armadura.
—Para que lo digas tú, Hog, ¿que es lo que sucedería en realidad?—
—No creo que sea nada complicado, Ralf— Hog empezó a hurgar en una de sus bolsas de cuero
—¿A qué te refieres...?—
—Últimamente han estado cazando algunos Vortecs, debido a que se alimentaban del ganado—
—No entiendo, ¿que tienen que ver?— pregunto Ralf
—El alimento principal de los Vortecs son los Sircornios—
—¿Como lo sabes?— le dijo la chica encapuchada
—La ultima herida de un Vortecs que cure de un soldado era demasiado similar a la que tenían en el dorso los Sircornios—
—Eso no dice nada—
—¿Y esto dice algo?— sacó un colmillo de uno de sus bolsillos
—¿Un colmillo de un Sircornio?— Ralf se mostraba confundido
—Si, lo saque de un Vortec que cazo Lirius—
—Así que eso estabas haciendo— Lirius se mostró pensativa.
—¡Capitán! El rey pide un informe—
—¿A cual de los capitanes?—
—A los tres— dijo el hombre vestido de sirviente.
—Iremos justo en este momento—
—Entendido— dijo el hombre antes de retirarse.
.........
—Por fin han llegado, tardaron muchos— dijo el hombre detrás del rey
—Lo sentimos, teníamos que cambiar nuestro atuendos— Respondió Hog sin importarle mucho la opinión del hombre
—Vayamos a lo que importa— habló el Rey
—Entonces daré el informe— tanto Lirius como Lum se mantuvieron callados mientras Hog empezó a hablar —Nos dirigimos a la frontera de Wielan y Engelgrund como lo ordeno, una vez llegamos a la zona comenzamos a obtener información de los aldeanos,nos comunicaron que las personas que entraban al bosque cercano estaban siendo atacadas por las bestias.
> Procedimos con la búsqueda de las bestias que atacaron, encontramos que algunas manadas de Vortecs se habían asentado en esa zona, poco después se encontró con que la mayoría de los Vortecs habían sido cazados por los mismos residentes de la localidad, procedimos entonces a varias inspecciones en el bosque y se descubrió una gran manada de Sircornios pesados en lo profundo de este, se preparó todo y se eliminó a la mitad de la manada para reducir la cantidad de Sircornios y controlar los accidentes—
—¿Cual fue la razón por la que la manada tenia ese tamaño?— dijo el rey, mientras tanto el consejero se mantenía quieto detrás del rey mirando a los tres capitanes de la armada.
—No lo sabemos aun, pudo deberse a varias razones, como la eliminación de los Vortecs que se alimentaban de ellos, si no hay otra pregunta eso seria el informe— Hog cortó tajantemente las preguntas, no le gustaba tanto hacer suposiciones frente al rey.
—Ya veo,los resultados fueron satisfactorios— el consejero hablaba sin titubear, parecía que los tres capitanes no significaran nada para el —Al rey le gustaría mucho entregarles medallas y premios por su trabajo, pero hay asuntos que solucionar antes, que muestran un inminente problema sobre Intartes—
—¿A que se refiere?, consejero Raymond— Lirius hablo, parecía preocupada por la forma en la que hablaba el consejero.
—se ha avistado últimamente una bestia en las ruinas Creim, no cualquiera, si no la bestia de la calamidad— los capitanes guardaron silencio, las bestias de la calamidad eran algo intrínseco de el propio reino, eran la historia que se les contaba a los niños para atemorizarlos, pero también eran la realidad que se mantenía en el fondo de la conciencia de los adultos, bestias capaces de destruir un reino sin el menor esfuerzo
—Así que para preservar el orden y la paz en los Ocho Reinos de Intartes, les doy su misión, vayan a las ruinas Creim y descubran si la bestia de la calamidad ronda por ellas, si eso es verdad, entonces dirijan a 200 guerreros de la armada hacia allí y destruyanla— Hablo el Rey con entusiasmo, mas para transmitir confianza y seguridad a los capitanes, que otra cosa, eso era debido, por supuesto, a que pocos regresarían vivos, incluso podía no volver ninguno.
—Entendido, señor, partiremos mañana en cuanto los primeros rayos del sol aparezcan por el horizonte— Dijo Lirius en parte atemorizada de su inminente muerte y en otra parte preocupada del reino, no había mucho que hacer además de preparar las armas y armaduras, levantar los ánimos de los soldados y partir cuando el sol se levantara.
............
—¿Estas segura de esto Lirius?— dijo Hog dentro de el carruaje, los tres capitanes se encontraban ahí.
—Lo estoy, no puedo dejar que el reino perezca, ¿por que dudaría?—
—¿No es obvio? es seguro el final, fallemos o tengamos éxito, nadie saldrá vivo de esas ruinas, aun puedes salir del carruaje y tomar un caballo a otro lugar, vivir tu vida—
—Él tiene razón Lirius, podrías escapar y olvidarte de la guerra, podrías vivir tu vida tranquilamente—
—También la dirigió a ti Lum, aun eres muy joven, podrías tener hijos y una familia si te vas ahora—
—¿Qué rayos dices Hog?— respondió Lum extrañado de la propuesta —no me puedo ir y dejar a la armada sola—
—¿Desde cuándo te interesa tanto la armada?— le reprochó Hog —ninguno de los ustedes esta aquí por el reino, la gloria y la gente, así que es su oportunidad de alejarse de este camino y desaparecer-
—No lo creo, no pienso irme, es mas si nos fuéramos te quedarías solo— dijo Lirius
—Eso es lo que planeo, les he dicho que se vayan ahora, conozcan una vida menos peligrosa, enamorencen, tengan hijos—
—Pero Hog— Lum intentó reprochar sin éxito
—Pero, ¡pero nada!— Hog grito dentro del carruaje —denme sus armas y vayanse de aquí, es el mejor camino, moriré como un héroe y ustedes vivirán como lo merecen— las lágrimas parecían querer correr por su cara, pero el se negaba a dejarlas salir —no me hagan esto chicos, no quiero que ustedes se vayan también, no quiero perderlos por culpa de la armada, por culpa de Intartes—
—No nos perderás Hog, estamos donde estamos por ti ¿crees que algo podría vencernos?— Lirius estaba frente a el llorando.
—Hog, no planeo que una bestia le arrebate a su familia a alguien mas, así que seguiré en este lugar— Hog golpeó unas de las paredes con su puño, esta se escucho crujir y el carruaje se sacudió.
—son tercos, demasiado para alguien como yo, sólo prometanme algo, una vez esta travesía termine buscaran otra vida, una menos peligrosa, una que les deje descendencia.
—Lo prometo— dijeron ellos al mismo tiempo, no planeaban discutir mas —pero... prometemelo tu también— no planeaban discutir tanto.
—Bien, lo haré, al fin y al cabo ya planeaba hacerlo— los tres capitanes se miraron y terminaron toda la situación con una carcajada, temían a la misión que los esperaba, por eso reían, temían perder a sus seres queridos, por eso reían, pero temían mas que nada que su estilo de vida acabara por una bestia de la calamidad, es por eso que la Armada había sido hecha, para que Intartes se mantuviera firme como Reino y ellos, aunque su deseo no fuera salvar Intartes en un principio, habían aceptado la misión, una misión que haría que el mismo universo se tambaleara.

Rieron ignorando todo lo que sucedía, mientras sus soldados sonreían entre ellos al escuchar a sus capitanes riendo tranquilamente ante ese sombrío futuro que les esperaba.
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Acerca de Filias Itoster

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2 comentarios:

  1. El texto está duplicado y se siente como... un poco pesado pero me encanta ^^

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    1. Arreglado, gracias por el aviso y perdón por que sea pesada, había tanto que abarcar como para varios capítulos pero no quería extender de mas el texto, sobre todo por que habría muchos "Spoilers"

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