Antarus Capitulo 12: Solamente el Inicio


Hola a todos en novelas ligeras, aquí Filias Itoster con el deseado ultimo capitulo del arco.

Doceavo capítulo ya, fue lento y calmado, sobre por que tarde tanto en escribirlo, lo tenia listo desde hace dos semanas, pero... (lo típico, no había terminado el bonus track).

Bueno (Muletilla Lingüística), no hay mucho que decir sobre el capitulo, es un solo disfruten y intenten formular sus teorías.

Una vez terminada esta primera parte de la novela, quisiera pedirles un favor, pongan en los comentarios su parte favorita, la que menos le gusto, su personaje favorito, su personaje mas odiado, esto para poder tener una retroalimentacion y poder mejorar como escritor.

El momento favorito (opinión del autor) del capitulo anterior:

"*Toc, toc, toc, toc* sonaba constantemente la puerta de la habitación, el chico recostado cómodamente se levantó de forma precipitada al volver a la realidad.

- No te levante así, déjame dormir – dijo la chica pelirroja recostada a un lado del joven. Se había metido en la cama después de que Antarus se había dormido. Ella extendió lentamente su mano hacia el chico y lo empujó hacia el suelo.

- ¿En serio? – Dijo Antarus mientras se levantaba del suelo – ¿así tratas a tu dueño?

- Cállate y déjame dormir – dijo Hilda un poco molesta – y has que el que está tocando la puerta se calle de una vez -"

Como ya lo saben, si Hilda-sama aparece, sera mi parte favorita, no por que sea Hilda-sama (Que es gran parte de la razón), sino por que lo que hace ella en el capitulo es tan... Hilda-sama.

bien no los entretengo mas que el capitulo debe ser puesto, disfrútenlo, pero antes las posdatas.

Pd: Aun no me creo que pude acabar el primer arco ("Feel Like A Winner").
Pd2: El segundo arco se pone mejor.
Pd3: El Bonus Track sera publicado la proxima semana
Pd4: Sobre el PDF, sera liberado una vez mi Editor en Jefe lo revise y lo corrija.


Capitulo 12: Solamente el Inicio

Regresó a su habitación después de un baño para toda la suciedad que tenía encima, en el baño solo se había tenido que sumergir en la tina, la limpieza había sido hecha por tres lindas criadas.

Aun así, Antarus no había podido mantenerse relajado, el tener a personas bañándolo lo llenaba de incomodidad, una vez superada esa crisis, Antarus suspiro lleno de relajación.

Se recostó en su cama sin prestar mucha atención a su recamara y se lanzó sobre su cama, intentando dormir, estaba completamente exhausto por todo lo que había hecho en ese día, “demasiadas emociones por hoy” exclamo en su mente.

En cuanto estaba empezando a desconectar su conciencia de la realidad, algo presiono su estómago, era considerablemente pesado, después de tratar de quitarlo si éxito, lo único que le quedo fue abrir sus ojos.

“Rojo”, eso fue lo que entro en su visión y lo único que procesaba medio dormido, una vez sus neuronas por fin funcionaron, pudo saber que era lo que había sobre él, pero eso aún no respondía ¿por qué sucedía eso?

-Estas muy pesada Hilda, quitate de encima de mí – dijo Antarus, no soportaba ese tipo de juegos mientras estaba cansado, incluso no paso por su mente hacer alguna insinuación sobre esa situación.

Un puño se dirigió a él con asombrosa velocidad, impactando con todas sus fuerzas en la cara de Antarus “nota número uno: Nunca hacer mención del peso de Hilda”, fue guardada firmemente en su mente.

Antarus se cubría la nariz lleno de dolor mientras Hilda lo miraba algo enojada –tienes diez segundos para decirme ¿cuál es la razón por la que no he comido?- el chico estaba asustado, si le decía una mentira, Hilda lo golpearía, si le decía la verdad Hilda lo golpearía, si no decía nada Hilda lo golpearía “¡malditos diagramas de flujo, me han decepcionado!” pensó mientras había intentado utilizar uno para solucionar su problema, la única vía que le quedaba era suplicar.

- ¡Por favor no me golpees tan fuerte! – poco después de terminar esa frase, Antarus se había desmayado.


............

- Aquí está tu cena – dijo Antarus mientras servía el plato a Hilda, el tenia las marcas aun en su cara, su nariz y mejillas hinchadas por el castigo infringido por Hilda.

Miraba un poco molesto a Hilda, en la pequeña mesa redonda que había en la habitación estaban posicionados unos cuantos platos, cubiertos y vasos con líquido azul. Hilda se encontraba justo frente a Antarus.

- Ya le dije cuanto lo quiero, amo – decía Hilda hipnotizada por toda la comida frente a ella, “¡Mentira, lo que tu amas es la comida!” grito en su mente Antarus ante las palabras de Hilda.

- Si me quieres tanto, ¿porque no me alimentas? – Antarus  hablo sin pensarlo mucho. Hilda respondió con una mirada asesina – Era broma – dijo Antarus antes de que las cosas se complicaran.

La cena procedió sin ningún otro estúpido comentario de Antarus, una vez terminaron, Antarus solamente se dejó caer en su cama y durmió plácidamente, al menos eso esperaba.


..............

Él estaba solo en la oscuridad, tranquilamente miraba hacia un lado y otro sin encontrar ninguna luz, un pequeño rayo brillo en toda la intensa oscuridad, lo que sucedió después fue una gran cantidad de luz que dejaría ciego a cualquiera.

“Ya veo, estoy dentro de un sueño” se dijo a si mismo al comprender lo que sucedía, pero aun sabiendo que eso estaba pasando, el no podía controlarlo, a diferencia del día anterior su conciencia no estaba aturdida, pensaba claramente en todo.

La luz bajo poco a poco y lo que había frente a él era un extenso valle verde, donde él estaba parado era junto a un frondoso olmo. El único árbol presente en todo el valle.

Podías ver a lo fondo y con un tenue azul, las montañas hacia todas direcciones y a la derecha podías ver un castillo algo viejo y derrumbado, no había nada en el solo la estructura de piedra.

Antarus lo había imaginado para darle un poco de sensación relajante al lugar tan anormal. Este era su “lugar de inicio”, podría decirse, era donde empezaría mientras soñaba y su forma se mantendría en cada sueño, si él agregaba un poste a este lugar, en el siguiente sueño aun estaría.

No entendía en lo más mínimo cómo funcionaba, pero no le prestaba mucha atención, este lugar era su propia dimensión y eso era lo que le importaba a él.
Pero aún le integraba la falta de acción en él, no importara lo que intentara nada sucedía, comúnmente son solo mover la mano un gran reino seria creado, pero por mas movimientos o pensamientos que atravesaban su mente, nada sucedía.

De pronto y sin que el intentara algo, un montículo de tierra se elevó y se comenzó a esculpir, cuanto más tiempo pasaba, más detalles se podían ver en la estatua, ni siquiera el dueño de esa dimensión sabía que estaba sucediendo.
Cuando la estatua estuvo finalizada lo que se podía ver era una representación a cuerpo completo y detallada de un hombre, la roca se empezó a fracturar y la estatua empezó a despedazarse, de esa roca lo que salió fue un hombre idéntico a la estatua.

En todo el caos, Antarus solo pudo caer al suelo y mirar hacia arriba al hombre frente a él, un hombre de unos 27 años de edad con el pelo rubio dorado y largo, la cara podría ser descrita como la de un Bishounen, mientras la complexión era un poco más musculosa que Antarus pero no tan grande.

El traje que vestía era un típico traje formal; pantalón, chaqueta, zapatos, mientras dentro de la chaqueta, una camisa negra podía verse. El hombre solo sacudió su ropa y camino elegantemente a donde estaba el chico.
Cuando se acercó saco su mano derecha del bolsillo del pantalón y masajeo su garganta mientras la afinaba, se inclinó en casi 90° y puso su cara frente a la del chico.

- Hola – fue lo único que dijo, Antarus trato de responder pero aún estaba confundido por lo que tartamudeo.

- Ho…hola – el hombre sonrió ante tal acto y utilizando el olmo se apoyó, saco un pequeño dulce de su bolsa y lo comió.

- Así que tú eres quien me venció – dijo más para sí que preguntándole a Antarus, examino de pies a cabeza a Antarus solo con la vista y luego hablo – No te vez tan fuerte, pero así son las cosas – Antarus no lograba comprender nada de lo que el hombre decía, al final el hombre se dio cuenta, saco otro dulce de su bolsa y lo lanzo a Antarus, mientras él comía uno más – Creo que no me explique, ¡empecemos de nuevo! – Dijo el hombre mientras Antarus comía el dulce – Mi nombre es Faxiel Flammentum Veritatis, soy un Dragón y por haberme derrotado y beber mi sangre, te serviré en lo que dure tu insignificante y efímera vida – dijo mientras se inclinaba con una mano frente a su estómago y la otra en su espalda.

- ¿Tu, un dragón?, ¡no te creo! – le respondió Antarus, a lo que Faxiel solo respondió con un movimiento y se cambió al dragón dorado verdoso que Antarus había derrotado – vale te creo – Faxiel regresó a su forma humana y comió otro dulce. El chico guardo silencio un momento – me servirás hasta que yo muera, ¿cierto? – el hombre asintió – entonces, espero que nos podamos llevar bien Faxiel – le dijo extendiendo la mano para saludar al dragón.

- Yo espero lo mismo, **** ****** - dijo Faxiel, Antarus sintió extraño escuchar esas palabras, él pensaba que había escuchado mal, Faxiel sonrió y hablo de nuevo - **** ******, se siente bien – no había escuchado mal, el en realidad había dicho esas palabras, en cuanto escucho esas palabras por segunda vez, Antarus empezó a disiparse, lentamente su conciencia se llenaba de ruido.

Lo último que miro antes de despertar fue a Faxiel sonriendo y tomando otro dulce en su boca, mientras se despedía de Antarus.


..............

La puerta de la habitación fue tocada en ese instante, se levantó lentamente a abrirla para no despertar a Hilda, la abrió y miro de nuevo a la chica de pelo rubio – ¿Ya estás listo? - pregunto mientras Antarus aun trataba de despertar.

- Solo dejame despertar a Hilda y alistarme, eso es todo lo que me falta – Lirius dio un suspiro y asintió, él cerró la puerta y despertó a Hilda, después se vistió con las ropas nobles que le habían provisto. “como odio estas ropas” pensó Antarus mientras se vestía.

Alejo esos pensamientos inútiles y salió de la habitación, mientras una medio dormida Hilda trataba de colocarse un vestido, en cuanto salió de la habitación, pudo ver como Lirius estaba recargada en la pared algo molesta.

- Ahora estás listo, no tenemos todo el día, el viaje dura mucho tiempo así que no pienso desperdiciar un minuto más 

– “sí que está enojada” se dijo a si mismo Antarus.
Antarus ignoro las réplicas de Lirius y espero a que Hilda saliera. La puerta se abrió un poco después y de ella salió Hilda molesta con el vestido – ¿Por qué rayos tengo que llevar este vestido tan grande?-

- Es eso o usas un vestido sencillo – dijo Antarus – sin nada debajo – agrego mientras sonreía –

- Deja de jugar es tiempo de irnos – dijo Lirius mientras caminaban a la salida del castillo, cuando llegaron a la entrada del castillo un guardia discutía con un niño de doce años que vestía elegantemente.

- Sastre ¿trajiste lo que te pedí?- dijo Antarus y el guardia dejo de discutir con el niño y se retiró.

- ¡Tengo un nombre sabes!, ¡se más respetuoso niño! – Antarus podía ver como un niño estaba hablando como un anciano, lo que le causo gracia.

- Ok, Gill – hablo poniendo énfasis en al decir su nombre - ¿trajiste lo que te pedí? – Gill asintió y señalo un lugar con unas cuantas maletas.

- Nos tenemos que ir, se nos hace tarde – dijo Lirius interrumpiendo la plática, el carruaje estaba listo para partir, solo faltaba que subieran. Antarus se acercó y abrió la puerta.

- ¿Ella que hace aquí? – pregunto mientras señalaba a la chica de vestido azul sentada dentro del carruaje

- Esperando a que partamos – dijo tranquilamente respondiendo a la pregunta de Antarus.

Antarus no pregunto nada más, porque no tenía ganas de tener una conversación con ella en ese momento, todos subieron y se sentaron tranquilamente, el acomodo era sencillo.


Dicia – Antarus – Hilda
Lirius – Gill

- Veo que estas rodeado de lindas chicas – miro Gill alrededor mientras decía eso – me estoy sintiendo celoso de ti – 

Lirius miro a Gill durante un momento pero prefería no preguntar, ya había demasiadas cosas sobre Antarus que no entendía, una mas no haría daño.

- Ya estamos todos, partamos – dijo Lirius y el carruaje empezó a avanzar.

Gill miro a las chicas un momento más – creo que tendré que ajustar la medida un poco – dijo mientras anotaba en un papel con carbón, después de eso guardo todo.

- ¿Has visto a Bell en algún lado? – le pregunto a Lirius.

- ¿Para que la necesitas? – respondió Lirius

- Aún sigo esperando su respuesta – dijo Antarus, Lirius intento sacar su espada de su vaina, pero se dio cuenta que el espacio era demasiado pequeño para hacerlo -¿Qué sucede? – Sonrió Antarus mientras hablaba – acaso estas celosa – Lirius solo pudo ignorar las cosas que salían de la boca de Antarus.

Por lo que este desistió un momento después, pero una respuesta vino de Lirius en ese momento – Ella también asistirá a la Knight Academy – después de eso se negó a responder cualquier otra pregunta.

El aire se tornó incomodo por el silencio que se dio después, Gill miraba hacia fuera, Lirius parecía pensar en algo, Dicia estaba mirando sus manos, mientras que Hilda dormía plácidamente en el hombro de Antarus.

“Realmente pesa” pensó Antarus, pero no dijo nada, no deseaba recibir otro puñetazo de parte de Hilda – entonces…- Antarus rompió el silencio con esa palabra - ¿Ustedes dos son hermanas? – pregunto para poder aclarar si eso era verdad o no.

Ambas voltearon a ver a Antarus, la que contesto a la pregunta fue Lirius, Dicia se mostraba extrañamente seria y callada cuando estaba frente a su hermana – Medias hermanas – dijo sin ninguna expresión.

- Entonces su madre es diferente – según lo que Antarus había leído, era común que un rey tuviera varias esposas.

- Nuestro padre – dijo Lirius – yo no tengo sangre real – agrego para explicar todo.

- ¿Es por eso que tú eres una princesa y ella un caballero? – Dicia y Lirius asintieron y después se mostraron lejanas, Antarus comprendió la situación y no hablo más del tema. – Gill ¿tienes un hilo? – pregunto y este saco unos cuantos hilos de sus bolsillos, Antarus recorto un pequeño pedazo y procedió a pasarlo por la nuca de Hilda.

Cuando ella movía su mano hacia esta, Antarus quitaba el hilo y volvía a empezar, Dicia parecía entretenida con lo que él estaba haciendo. Pero después de hacerlo cuatro veces, un golpe conecto el estómago de Antarus – ¿Que te dije sobre molestarme mientras dormía? – hablo Hilda con una sonrisa sádica en su cara.

- ¿Qué me golpearías? – dijo algo asustado


- Correcto – la sonrisa sádica se ensancho un poco más y Antarus fue golpeado de nuevo en el estómago, cayó inconsciente después de eso, todos guardaron silencio ante esa escena – está bien, solo lo noqueé – dijo Hilda y todos volvieron a hacer lo que habían estado haciendo anteriormente, ignorando al pobre Antarus.
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